La Seguridad de Eliseo


2 de Reyes 6: 15/16 15A la mañana siguiente se levantó el criado de Eliseo, y al salir vio aquel ejército que rodeaba la ciudad con caballería y carros de combate; entonces fue a decirle a Eliseo: —Y ahora, maestro, ¿qué vamos a hacer? 16Eliseo le respondió: —No tengas miedo, porque son más los que están con nosotros que los que están con ellos. DHH.

El siervo de Eliseo, es un ejmplo perfecto de lo que somos en medio del ajetreo de la sociedad, de los negocios de la salud, de las finanzas, de la dureza de corazón de los "amigos", de la traición de los que se dicen nuestros "compañeros", de la falta de respuestas de nuestro grupo religioso, del fracaso en el desarrollo de nuestros planes.

Cuando vemos que todo o algo de lo que forma el ritmo de nuestra vida, se viene abajo o esta en peligro, nada parece ser suficiente para solucionarlo, nada, incluso cuando hemos estado al lado, tan al lado que somos parte de la forma de vida de los que tienen el privilegio de ser consejeros de reyes y profetas del pueblo, como lo fue Eliseo.

Sin importar lo que creamos, estamos paralizados de terror, al punto que no apreciamos el contraste de los "raros como Eliseo", que se ven y actúan con serenidad y seguridad, ante lo que nos asedia. Arrinconados lo único que hacemos es declarar nuestra impotencia; ¿que vamos a hacer?. 2 de Reyes 6: 17 17Y oró Eliseo al Señor, diciendo: "Te ruego, Señor, que abras sus ojos, para que vea." El Señor abrió entonces los ojos del criado, y este vio que la montaña estaba llena de caballería y de carros de fuego alrededor de Eliseo. DHH.

Los seres humanos como el siervo de Eliseo, que basan su seguridad en la sociedad, la religión y en sus propias fuerzas, no han sido dotados de la capacidad que viene de Dios en su Espíritu santo, para ver el poder humano con los ojos del cuerpo, pero mirando con ojos espirituales el poder de Dios.

La seguridad de Eliseo, residía en esta dotación de Dios, que le dió la facultad de ver constantemente en donde se origina y como funciona el poder de Dios, que vigila amorosamente las incursiones de sus criaturas. Los hijos de Dios, redimidos por Cristo Jesús y vivificados en la tumba vacía, han recibido el Espíritu de Dios, de manera que como Eliseo ven los movimientos humanos, con los ojos puestos siempre en el poder del amor de Dios.

Uno de los discípulos del creador, llegado el momento en que los guardias lo arrestaban, obró igual que el siervo de Eliseo, a pesar de haber disfrutado de la cercanía con Cristo Jesús y ser testigo de su poder, al ver que todo se venia abajo, decidió usar fuerza humana par tratar de aplacar su terror. Pero Esta vez no por labios del profeta, sino de su propios labios escucho: Mateo 26: 52-53
52Pero Jesús le dijo:"Guarda tu espada, porque al que mata con espada, con espada lo matarán. 53¿No sabes que yo puedo pedirle ayuda a mi Padre, y de inmediato me enviaría más de doce ejércitos de ángeles para defenderme? TLA.

¿En que esta centrada su seguridad?. Como responde ante lo que sus ojos corporales ven. Porque no se podría entender que un cristiano, que lleva a Cristo en su corazón, tenga que expresar: ¿Y ahora maestro que vamos a hacer? o lo que es peor, que decida dar solución a lo que ve, sin ver el rostro de su Señor y saque la espada.

Filipenses 4: 13
13A todo puedo hacerle frente, gracias a Cristo que me fortalece. DHH.

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