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Génesis 19: 10/22 10 Pero los dos hombres extendieron los brazos, metieron a Lot en la casa y cerraron la puerta. 11 Luego, a los jóvenes y ancianos que se agolparon contra la puerta de la casa los dejaron ciegos, de modo que ya no podían encontrar la puerta. 12 Luego le advirtieron a Lot: ―¿Tienes otros familiares aquí? Saca de esta ciudad a tus yernos, hijos, hijas, y a todos los que te pertenezcan, 13 porque vamos a destruirla. El clamor contra esta gente ha llegado hasta el Señor, y ya resulta insoportable. Por eso nos ha enviado a destruirla. 14 Lot salió para hablar con sus futuros yernos, es decir, con los prometidos de sus hijas. ―¡Apresuraos! —les dijo—. ¡Abandonad la ciudad, porque el Señor está a punto de destruirla! Pero ellos creían que Lot estaba bromeando, 15 así que al amanecer los ángeles insistieron con Lot. Exclamaron: ―¡Apresúrate! Llévate a tu esposa y a tus dos hijas que están aquí, para que no perezcan cuando la ciudad sea castigada.
16 Como Lot titubeaba, los hombres lo tomaron de la mano, lo mismo que a su esposa y a sus dos hijas, y los sacaron de la ciudad, porque el Señor tuvo compasión de ellos. 17 Cuando ya los habían sacado de la ciudad, uno de los ángeles le dijo: ―¡Escápate! No mires hacia atrás, ni te detengas en ninguna parte del valle. Huye hacia las montañas, no sea que perezcas. 18 ―¡No, señor mío, por favor! —respondió Lot—. 19 Tú has visto con buenos ojos a este siervo tuyo, y tu lealtad ha sido grande al salvarme la vida. Pero yo no puedo escaparme a las montañas, no sea que la destrucción me alcance y pierda yo la vida. 20 Cerca de aquí hay una ciudad pequeña, en la que podría refugiarme. ¿Por qué no dejas que me escape hacia allí? Es una ciudad muy pequeña, y en ella me pondré a salvo. 21 ―Está bien —le respondió—; también esta petición te la concederé. No destruiré la ciudad de que hablas. 22 Pero date prisa y huye de una vez, porque no puedo hacer nada hasta que llegues allí. Por eso aquella ciudad recibió el nombre de Zoar.[a] CST.
... enormes son sus proporciones, su grandiosa distribución en el contorno de la esfera terrestre, le da color que predomina e le da identidad de de vida como ningún otro astro del sistema solar, pues los Océanos, El Agua; enmudece la tierra fértil y la arena estéril del desierto, como proclamación del Creador de la manifestacion de la vida, "el agua viva", es vida para la multitud incontable inconmensurable de criaturas, que "viven", allí y que hasta hoy son absolutamente desconocidos.
Éxodo 15: 1/13 Cantaré al Señor, que se ha engrandecido: ¡Ha echado en el mar jinetes y caballos! 2 El Señor es mi fortaleza y mi cántico; ¡el Señor es mi salvación! Él es mi Dios, y lo alabaré; es el Dios de mi padre, y lo enalteceré. 3 El Señor es un valiente guerrero, y su nombre es el Señor. 4 El Señor arrojó al mar los carros y el ejército del faraón; ¡sus capitanes más aguerridos se hundieron en el fondo del Mar Rojo! 5 ¡Como piedras cayeron al abismo, y el mar profundo los cubrió! 6 Señor, Señor, ¡el poder de tu diestra se ha magnificado! ¡El poder de tu diestra quebrantó al enemigo! 7 ¡Tu gran poder derribó a tus adversarios! ¡Tu ira los consumió como a hojarasca! 8 Soplaste, y se amontonaron las aguas; las corrientes se juntaron en un montón; ¡los abismos se cuajaron en medio del mar! 9 El enemigo decía: «Los perseguiré y los haré mis prisioneros; ¡repartiré sus despojos hasta quedar hastiado! ¡Sacaré la espada y yo mismo los destruiré!» 10 Pero soplaste, y el mar los cubrió; se hundieron como plomo en las aguas impetuosas. 11 ¿Quién como tú, Señor, entre los dioses? ¿Quién como tú, santo y magnífico, que realizas maravillosas hazañas y llevas a cabo sorprendentes prodigios? 12 Extendiste tu diestra, y la tierra se los tragó; 13 en tu misericordia guías a tu pueblo redimido y con tu poder lo llevas a tu santa morada. RVC.
Inmenso mar, es la síntesis de las incontables, maneras como los seres humanos se refieren a la gigante magnificencia del mar, expresión, que implica el insignificante tamaño de los tales, inconscientes de las valoraciones producto de su inteligencia y sabiduría, valoraciones que dejan de lado por incapacidad el valor de las "mediciones", que los asombran, sin considerar que tales monumentales proporciones son partes del pequeño planeta, la pequeña esfera, en la que a pesar de todo el tamaño humano es irrisorio.
Entonces la realidad de la especie humana que de ser puesta en "el océano", no causaría alteración alguna, excepto la sedimentación que se confundiría en su colosal profundidad, es la "inconsistencia" de su comprensión frente a la Consistencia Inconmensurable de la Infinita Creación Salida de las Manos de Dios El Creador, Quien por lo Exorbitante de la Obra física que para Él es pequeña, Despeja el Panorama de lo que no es material, ni físico, queda al descubierto el Orden Espiritual.
La "minuscularidad" de las criaturas, que calculan los enormes, los descomunales, tamaños desde su perspectiva material física, causa la tragedia que merece ser la única tragedia real, en que ha existido la humanidad desvariando acerca de sus incapacidades; que por cierto son irreales, para garantizar pan y no solo pan, sino mucho pan, muchas camisas, y muchas carpas, debido a la injusticia-pecado de sus semejantes- y se inventa unos ayudadores-dioses- que se encarguen de proveérselos.
Mateo 7: 21/27 21 »No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?” 23 Entonces les diré claramente: “Jamás os conocí. ¡Alejaos de mí, hacedores de maldad!”
24 »Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. 25 Vinieron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. 26 Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. 27 Vino la lluvia, crecieron los ríos, soplaron los vientos y azotaron aquella casa. Esta se derrumbó, y grande fue su ruina». CST.