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Zacarías 11; 4/6 4 Así me dijo el Señor mi Dios: «Cuida de las ovejas que van al matadero, 5 a las que ni sus pastores compadecen; a las que sus compradores matan sin sentirse culpables, y quienes las venden, exclaman: “¡Bendito sea el Señor, pues ahora soy rico!” 6 Por eso, no voy a tener ya compasión de los habitantes de la tierra. Más bien, voy a entregarlos en manos de sus propios compañeros y de su rey. Y aunque éstos destruyan el país, yo no los libraré de sus manos.» —Palabra del Señor. RVC. ... intactos sin daño alguno, por tanto apacibles en sus conciencias, en que acarician su inexpresiva execrable insipidez, la insustancial benignidad humana que no "hiere a ninguno, porque ninguno les hiere"; porque no afecta a ninguno, como ninguno los afecta a ellos; reflexión moral universal que legitima como corriente como normal la injusticia cometida y la que cometen contra ellos, "autoconvencimiento" en que conceden galardones muy merecidos, igual que los no galard...