!! Nazareo ¡¡, ...
Jueces 13: 1/ 5 Una vez más los israelitas hicieron lo malo ante el SEÑOR, así que permitió el SEÑOR que los filisteos los dominaran durante 40 años. 2 En la ciudad de Zora había un hombre que se llamaba Manoa, de la tribu de Dan. La esposa de Manoa no podía tener hijos. 3 Pero el ángel del SEÑOR se le apareció a la esposa de Manoa y le dijo: «Hasta ahora tú no has podido tener hijos, pero vas a quedar embarazada y vas a tener un hijo. 4 Sin embargo, debes ser cuidadosa, no tomes vino ni cerveza ni tampoco comas ningún alimento impuro. 5 Pues vas a tener un hijo y nunca le debes cortar el cabello porque será consagrado a Dios como nazareo antes de nacer. Tu hijo va a liberar al pueblo de Israel del poder de los filisteos». PDT.
... separado para Dios, designación Divina Hecha por Dios, dentro de Dignidad que corresponde en El Orden Espiritual, a los que han sido hallados de Antemano desde antes de nacer en la Gracia de Dios El Padre dignos de "ser" sus instrumentos, los Delegatarios de la Autoridad que lleva a Efecto los Planes de Dios, para revelar su Voluntad, en medio de las criaturas que lo desconocen, que lo ignoran o que simplemente saben de memoria nombres y rituales religiosos rotulados por la palabra dios,.
1 Samuel 1: 1/11 En la sierras de Efraín vivía un hombre zufita de Ramatayin. Su nombre era Elcaná, hijo de Jeroán, nieto de Eliú y bisnieto de Tohu. Tohu era hijo de Zuf, de la tribu de Efraín. 2 Elcaná tenía dos esposas. Una se llamaba Ana, y la otra Penina. Penina tenía hijos, pero Ana no. 3 Cada año Elcaná viajaba de su pueblo hasta Siló para adorar al SEÑOR Todopoderoso y ofrecerle sacrificios allí. Ofni y Finés, hijos de Elí, servían como sacerdotes del SEÑOR en Siló. 4 Cuando Elcaná ofrecía sacrificios, le daba una parte de los alimentos a su esposa Penina y a cada uno de sus hijos, 5 pero siempre le daba la misma cantidad[a] a Ana porque era la esposa que él amaba, aunque el SEÑOR no le había dado hijos a Ana. 6 Penina siempre molestaba a Ana y la hacía sentir mal porque el SEÑOR no le permitía tener hijos.
7 Cada año sucedía lo mismo cuando la familia iba al santuario del SEÑOR en Siló. Un día Elcaná estaba ofreciendo sacrificios, pero Ana no comía nada en la fiesta porque estaba molesta, y lloraba. 8 Elcaná, su esposo, le dijo: «Ana, ¿por qué lloras? ¿Por qué no quieres comer? ¿Por qué estás triste? Me tienes a mí, yo soy tu esposo. Deberías pensar que yo soy mejor que diez hijos». 9 Después de comer, Ana se levantó calladamente y se fue a orar al santuario.[b] El sacerdote Elí estaba sentado en una silla cerca de la puerta del santuario del SEÑOR. 10 Ana estaba muy triste y lloraba mucho mientras oraba al SEÑOR. 11 Le hizo una promesa a Dios: «SEÑOR Todopoderoso, mira lo triste que estoy. ¡Acuérdate de mí! No me olvides. Si me concedes un hijo, te lo entregaré a ti. Será un nazareo: no beberá vino ni bebidas embriagantes,[c] y nunca se cortará el cabello». PDT.
El Omnipotente Amor de Dios, Mantiene el Orden de su Creación Omnipotentemente,
Cubriendo cada segundo "cósmico" y de los relojes humanos que usan en el mundo, ajustando lo irregular, lo desviado de los criterios en que la Creación responde a su Propósito, Poder que se manifiesta ante las criaturas todas y en particular las religiosas que sea atreven a afirmar que sus existencias suceden en cumplimiento no de la Voluntad de Dios sino de sus rituales y ceremonias.
Sansón, Samuel, casos de alta notoriedad como ejemplo de lo que sucede con la naturaleza separada-nazareada- por Dios, que es permeada infiltrada por la naturaleza humana, cae en la soberbia, el falso orgullo que e cambio de Elevar, de situar la Santidad, la Justicia, El Amor del Padre, lo envilecen, lo denigran, lo someten al escarnio de las criaturas ignorantes y de las que socarronamente, creen que pretendiendo ignorara al Creador, El no les dará lo que Su Justicia Infalible merece.
Jueces 14: 1/3 Sansón fue a la ciudad de Timnat y vio allí a una mujer filistea. 2 Cuando Sansón regresó a su casa, les dijo a sus padres: —Vi a una mujer filistea en Timnat y quiero que me la traigan para que sea mi esposa. 3 Los padres de Sansón respondieron: —Pero debe haber una mujer entre el pueblo de Israel con la que te puedas casar. ¿Por qué tienes que casarte con una mujer filistea? Los filisteos no están circuncidados. Sansón dijo: —Traigan a esa mujer, que es la que a mí me gusta. PDT.
En Dignidad perpetua como sucedió con el gigante Samuel, que vivió absolutamente entregado a llevar el mensaje, la advertencia, la confrontación al pueblo que alardeaba de ser el elegido de Dios, en verdad haciendo ciclimente lo malo ante la Dignidad de Dios, o en indignidad que socavó.corrompió-, que redujo al más bajo nivel a sansón nazareo por nacimiento, el proposito de Dios siempre se cumplira, pues la Justicia de Dios rindió a más de los en vida destruyo sansón, al derribar el templo filisteo.
Jueces 16: 23/30 23 Los dirigentes de los filisteos se reunieron para celebrar. Querían ofrecer un gran sacrificio a su dios Dagón y decían: «Nuestro dios nos ayudó a derrotar a nuestro enemigo Sansón». 24 Cuando los filisteos vieron a Sansón, todos adoraron a su dios diciendo: «¡Este hombre destruyó nuestros cultivos! ¡Este hombre mató a muchos de los nuestros! Pero nuestro dios nos ayudó a capturar
a nuestro enemigo». 25 Todos estaban muy contentos en la celebración y gritaban: «Saquen a Sansón para que nos divierta». Así que trajeron a Sansón, lo obligaron a pararse en medio de las dos columnas del templo de Dagón y todos se rieron de él.
26 Un sirviente llevaba a Sansón de la mano. Sansón le dijo: «Ponme donde yo pueda tocar las dos columnas que sostienen el templo, quiero recostarme en ellas». 27 El lugar estaba lleno de gente, todos los dirigentes estaban allí. En el techo había más de 3000 personas viendo el espectáculo. 28 Sansón oró al SEÑOR así: «Señor DIOS, acuérdate de mí. Te ruego, oh Dios, que me des fuerza una vez más. Déjame hacer algo para castigar a estos filisteos por haberme sacado los ojos». 29 Entonces Sansón tocó con las manos las dos columnas que sostenían el templo. 30 Apoyándose fuerte contra las columnas dijo: «¡Que muera yo con estos filisteos!» Y Sansón empujó tan fuerte como pudo y todo el templo se derrumbó sobre los dirigentes y la gente que estaba allí. De esta forma, Sansón mató más filisteos cuando murió que cuando estaba vivo. PDT.