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Jeremías 23: 28/30 28 »Que estos falsos profetas cuenten sus sueños, pero que mis verdaderos mensajeros proclamen todas mis palabras con fidelidad. ¡Hay diferencia entre la paja y el grano! 29 ¿No quema mi palabra como el fuego? —dice el Señor—. ¿No es como un martillo poderoso que hace pedazos una roca? 30 »Por lo tanto—dice el Señor—, estoy en contra de estos profetas que se roban mensajes el uno al otro y alegan que provienen de mí. NTV.

... mandato, mandamiento, disposición de Poder, de Autoridad que no admite, argumentos, que no puede ser alienado, no hay manera de modificarlo, pues es la Revelación del Absoluto Dios, de Su Carácter,  de la Identidad Sobrenatural en que se Manifiesta su Persona, así que tratar de alterar, adulterar, modificar disminuir, aumentar, acomodar La Palabra, equivale, a causar esos actos, en la Personas, de Dios, por supuesto imposible, pero no impune, pues las consecuencias, caen sobre los transgresores.

Jeremías 5: 2/6 2 Aunque juran: “Por la vida del Señor”, de hecho juran en falso». 3 Señor, ¿acaso no buscan tus ojos la verdad? Golpeaste a esa gente, y no les dolió, acabaste con ellos, y no quisieron ser corregidos. Endurecieron su rostro más que una roca, y no quisieron arrepentirse. 4 Entonces pensé: «Así es la plebe; siempre actúan como necios, porque no conocen el camino del Señor ni las demandas de su Dios. 5 Me dirigiré a los líderes y les hablaré; porque ellos sí conocen el camino del Señor y las demandas de su Dios». Pero ellos también quebrantaron el yugo y rompieron las ataduras. 6 Por eso los herirá el león de la selva y los despedazará el lobo del desierto; frente a sus ciudades está el leopardo al acecho, y todo el que salga de ellas será despedazado, pues son muchas sus rebeliones y numerosas sus infidelidades. CST.  

El mandamiento identifica el caos anárquico, desenfrenado del carácter humano, que sometido al Poder de la confrontación, toma la forma de advertencia final, concluyente, pues el Mandamiento Divino, es el cimiento sobre el que se edifica la transformación la conversión de seres humanos pecadores, muertos, a persona justa plenas de vida, hecho de la voluntad humana que Reverente, desmonta la aterradora estructura de su carácter mundanal carnal diabólico, para de hecho morir a tal estado y nacer de nuevo.

Hebreos 4: 7/13 7 Por eso, Dios volvió a fijar un día, que es «hoy», cuando mucho después declaró por medio de David lo que ya se ha mencionado: «Si oís hoy su voz, no endurezcáis el corazón».[a8 Si Josué les hubiera dado el reposo, Dios no habría hablado posteriormente de otro día. 9 Por consiguiente, queda todavía un reposo especial[b] para el pueblo de Dios; 10 porque el que entra en el reposo de Dios descansa también de sus obras, así como Dios descansó de las suyas. 11 Esforcémonos, pues, por entrar en ese reposo, para que nadie caiga al seguir aquel ejemplo de desobediencia. 12 Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos,[c] y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón. 13 Ninguna cosa creada escapa a la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas. CST.

La Justicia, El Amor que Es la Gracia, la Misericordia de Dios, le presentó a la plebe masificada por el pecado y la muerte pero individuales en cuanto a la manera como cada uno llevaba a efecto su desvarío, en el marco de la promiscuidad espiritual en que existían, la idolatría de semejantes proporciones, que rebasó diez prodigios en que la creación obedeció a su Creador, y como semblanza rebasó los diez mandamientos, que vinieron a ser como seiscientas setenta y dos preceptos en el conjunto de la Ley.  

Mateo 23: 1/7 Jesús se dirigió entonces a la gente y a sus propios discípulos 2 y les dijo: — Los maestros de la ley y los fariseos han sido los encargados de interpretar la ley de Moisés. 3 Obedézcanlos, pues, y cumplan cuanto les digan; pero no imiten su conducta, porque ellos mismos no hacen lo que enseñan: 4 echan cargas pesadas e insoportables sobre los hombros de los demás, pero ellos no están dispuestos a mover ni siquiera un dedo para llevarlas. 5 Todo lo hacen para que la gente los vea. Usan filacterias más anchas y flecos más largos que ningún otro; 6 les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes, sentarse en los lugares preferentes en las sinagogas, 7 ser saludados en público y que la gente los llame “maestros”. BLPH.

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