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Abdías 1: 12/14 12 No debiste reírte de tu hermano en su mal día, en el día de su desgracia. No debiste alegrarte a costa del pueblo de Judá en el día de su ruina. No debiste proferir arrogancia en el día de su angustia. 13 No debiste entrar por la puerta de mi pueblo en el día de su calamidad. No debiste recrear la vista con su desgracia en el día de su calamidad. No debiste echar mano a sus riquezas en el día de su calamidad. 14 No debiste aguardar en los angostos caminos para matar a los que huían. No debiste entregar a los sobrevivientes en el día de su angustia. CST.
... el idioma del que se deduce el carácter de los individuos, ya sean seres humanos, o los redimidos de tal estrado simplemente "existencial", los que han sido reestablecidos al Nivel de la Naturaleza Divina de su Creador y Dios y Padre, creados otra vez; de nuevo, hechos personas genéticamente creadas por Dios, porque la muerte fue eliminada para ellos por la Resurrección de Cristo Jesús; Vida que es Cristo Jesús viviendo por medio de ellos.
1 de Juan 3: 1/10 Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos! Pero la gente de este mundo no reconoce que somos hijos de Dios, porque no lo conocen a él. 2 Queridos amigos, ya somos hijos de Dios, pero él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga; pero sí sabemos que seremos como él, porque lo veremos tal como él es. 3 Y todos los que tienen esta gran expectativa se mantendrán puros, así como él es puro.4 Todo el que peca viola la ley de Dios, porque todo pecado va en contra de la ley de Dios; 5 y ustedes saben que Jesús vino para quitar nuestros pecados, y en él no hay pecado. 6 Todo el que siga viviendo en él no pecará; pero todo el que sigue pecando no lo conoce ni entiende quién es él.
7 Queridos hijos, no dejen que nadie los engañe acerca de lo siguiente: cuando una persona hace lo correcto, demuestra que es justa, así como Cristo es justo. 8 Sin embargo, cuando alguien sigue pecando, demuestra que pertenece al diablo, el cual peca desde el principio; pero el Hijo de Dios vino para destruir las obras del diablo. 9 Los que han nacido en la familia de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque la vida de Dios[a] está en ellos. Así que no pueden seguir pecando, porque son hijos de Dios. 10 Por lo tanto, podemos identificar quiénes son hijos de Dios y quiénes son hijos del diablo. Todo el que no se conduce con rectitud y no ama a los creyentes[b] no pertenece a Dios. NTV.
Extrema Verdad absoluta, la humanidad se manifiesta según sea su "padre", es decir de quién son hijos; entonces los hijos de Dios hijos del Amor son conocidos por el lenguaje en que se relacionan como familia; los hijos del diablo hijos del odio, los que por miles de millones son conocidos por el lenguaje que usan como habitantes del mundo que gobierna " su Padre satanás", cimiento en que identifica la comunión como efecto del amor; o la religión que como sistema desobedece, se burla, socava a Dios.
El lenguaje de los hijos de desobediencia, los hijos de ira, obra siempre en primera persona, esto es como lo primero, único e importante por encima de todo incluido claro El Creador, y se recrean, se divierten, se entretienen, se alimentan, calman su sed, se visten, ocupan sus casas, son servidos, son centro de todo, se complacen, se deleitan, son su única responsabilidad, el tiempo es todo suyo, son su real dependencia, son el orgullo de sí mismos, son egoísmo activo.
Los hijos del Amor, la Vida que opera en obediencia a Su Padre Celestial, obra siempre en "segunda persona", pues sus amados que son la presencia de Dios, son lo Primero, lo único, lo realmente importante, dado que Su Padre, es el Amor supremo, ellos, recrean, divierten, entretienen, dan de comer, de beber, visten, disponen hogar, son servidores, Dios es el centro de todo, complacen, deleitan, su reto su responsabilidad es la edificación de su familia, que es la dueña de su tiempo, dependen por entero de su Padre, se enorgullecen de los logros de su familia. son Altruismo amoroso activo.
2 de Corintios 6: 1/10 Como colaboradores de Dios,[a] les suplicamos que no reciban ese maravilloso regalo de la bondad de Dios y luego no le den importancia. 2 Pues Dios dice: «En el momento preciso, te oí. En el día de salvación te ayudé»[b]. Efectivamente, el «momento preciso» es ahora. Hoy es el día de salvación 3 Vivimos de tal manera que nadie tropezará a causa de nosotros, y nadie encontrará ninguna falta en nuestro ministerio. 4 En todo lo que hacemos, demostramos que somos verdaderos ministros de Dios. Con paciencia soportamos dificultades y privaciones y calamidades de toda índole. 5 Fuimos golpeados, encarcelados, enfrentamos a turbas enfurecidas, trabajamos hasta quedar exhaustos, aguantamos noches sin dormir y pasamos hambre.
6 Demostramos lo que somos por nuestra pureza, nuestro entendimiento, nuestra paciencia, nuestra bondad, por el Espíritu Santo que está dentro de nosotros[c] y por nuestro amor sincero. 7 Con fidelidad predicamos la verdad. El poder de Dios actúa en nosotros. Usamos las armas de la justicia con la mano derecha para atacar y con la izquierda para defender. 8 Servimos a Dios, ya sea que la gente nos honre o nos desprecie, sea que nos calumnie o nos elogie. Somos sinceros, pero nos llaman impostores. 9 Nos ignoran aun cuando somos bien conocidos. Vivimos al borde de la muerte, pero aún seguimos con vida. Nos han golpeado, pero no matado. 10 Hay dolor en nuestro corazón, pero siempre tenemos alegría. Somos pobres, pero damos riquezas espirituales a otros. No poseemos nada, y sin embargo, lo tenemos todo. NTV.