Jueces 16: 14/16 1
4 Cuando Sansón dormía, Dalila trenzó el cabello con la tela de tejer y lo amarró bien.[a] Luego Dalila dijo: —¡Sansón, te atacan los filisteos! Pero Sansón se levantó y arrancó del suelo la estaca del telar. 15 Dalila dijo:
—¿Cómo es posible que digas que me amas si no confías en mí? Esta es la tercera vez que me mientes y no me dices el secreto de tu gran fuerza.
16 Ella siguió molestando a Sansón todos los días y Sansón estaba ya tan desesperado que tenía ganas de morirse. PDT.
... sientes por mi; sentir "emocionarse" como respuesta a lo que sucede en derredor, suceder que causa gran emoción esas sensaciones que son como la montaña rusa en vaivén, en sube y baja constante, que hace de los sentimientos, la mayor variabilidad-inconstancia-, la desgarradora verdad en que nada, pero nada dura mas que el "intervalo", entre emoción y emoción. circunstancia tras circunstancia, sensación tras sensación, sentimientos, inconstancias naturales del carácter humano.
Isaías 29: 13/14 13 El Señor dice: «Este pueblo viene a mí con palabras y me honra de labios para afuera, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me rinden consiste en normas humanas repetidas de memoria. 14 Por eso, fíjense, nuevamente haré con este pueblo cosas sorprendentes, prodigiosas e increíbles. La sabiduría del sabio se acabará y se ocultará la inteligencia del entendido». PDT.
La humanidad religiosa de todos los tiempos, ama los altares, los sacrificios las ofrendas de "comunión", los ceremoniales, mayormente en los tiempos finales, después de la consumación del Plan de Salvación, con el que Dios que dejó en blanco la posibilidad de que la gente, los seres humanos, crean que pueden continuar de generación en generación repitiendo el ejemplo que recibieron pervertidamente de los pervertidos, que jamás conocieron ni conocen, ni conocerían a Dios, es decir conocer el Amor.
Deuteronomio 7: 8/10 8 Más bien, fue sencillamente porque el Señor te ama y estaba cumpliendo el juramento que les había hecho a tus antepasados. Por eso te rescató con mano poderosa de la esclavitud y de la mano opresiva del faraón, rey de Egipto. 9 Reconoce, por lo tanto, que el Señor tu Dios es verdaderamente Dios. Él es Dios fiel, quien cumple su pacto por mil generaciones y derrama su amor inagotable sobre quienes lo aman y obedecen sus mandatos. 10 Pero no duda en castigar ni en destruir a quienes lo rechazan. NTV.
Para la gente de todos los tiempo su relación con dios, o con los dioses y diosas, fue levantar altares, al estilo de caín, que jamás entendió porqué Abel, edificó su altar, aquel lugar semblanza de su corazón pleno de amor y gratitud a su Creador y Dios y Padre, de modo que, siguiendo la herencia de caín imitan lo Sublime del Amor, armando lugares burdos que son en efecto semblanza de sus corazones muertos insensibles desconocedores de la gratitud del amor.
Juan 15: 9/13 9 »Yo los he amado a ustedes tanto como el Padre me ha amado a mí. Permanezcan en mi amor. 10 Cuando obedecen mis mandamientos, permanecen en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 Les he dicho estas cosas para que se llenen de mi gozo; así es, desbordarán de gozo. 12 Este es mi mandamiento: ámense unos a otros de la misma manera en que yo los he amado. 13 No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos. NTV.
la gente enfocada particularmente en los hechos que Dios nos Revela en el Antiguo Testamento, nos señala como la gente amo fanaticamente los inútiles rituales religiosos, porque odiaron ciegamente el amor; decidieron la eternidad en el infierno, obedeciendo los criterios de vida que hacen de cada acto de amor la justicia entre hermanos, algo así como parecían obedecer, pero solo lo hacían para pagar a las deidades por su complicidad, por hacerse los ciegos ante su corrupta pervertida conducta.
Juan 21. 15/17
15 Entonces, cuando habían acabado de desayunar, Jesús dijo* a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan[a], ¿me amas[b] más que estos? Pedro le dijo*: Sí, Señor, tú sabes que te quiero[c]. Jesús le dijo*: Apacienta mis corderos. 16 Y volvió a decirle por segunda vez: Simón, hijo de Juan, ¿me amas[d]? Pedro le dijo*: Sí, Señor, tú sabes que te quiero[e]. Jesús le dijo*: Pastorea mis ovejas. 17 Le dijo* por tercera vez: Simón, hijo de Juan, ¿me quieres[f]? Pedro se entristeció porque la tercera vez le dijo: ¿Me quieres[g]? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero[h]. Jesús le dijo*: Apacienta mis ovejas. LBLA.