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1 de Samuel 15: 28/35 28 Entonces Samuel le dijo: Hoy el Señor ha arrancado de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo que es mejor que tú. 29 También la Gloria[a] de Israel no mentirá ni cambiará su propósito, porque Él no es hombre para que cambie de propósito. 30 Y Saúl dijo: He pecado, pero te ruego que me honres ahora delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel y que regreses conmigo para que yo adore al Señor tu Dios. 31 Volvió Samuel tras Saúl, y Saúl adoró al Señor.
32 Entonces Samuel dijo: Traedme a Agag, rey de los amalecitas. Y Agag vino a él alegremente[b]. Y Agag dijo: Ciertamente, la amargura de la muerte ha pasado ya. 33 Pero Samuel dijo: Como tu espada ha dejado a las mujeres sin hijos, así también tu madre será sin hijo entre las mujeres. Y Samuel despedazó a Agag delante del Señor en Gilgal. 34 Luego Samuel se fue a Ramá, pero Saúl subió a su casa en Guibeá de Saúl. 35 Samuel no vio más a Saúl hasta el día de su muerte. Y Samuel lloraba por Saúl, pues el Señor se había arrepentido de haber puesto a Saúl por rey sobre Israel. LBLA.
... de la existencia-vida- sin sentido que heredaron de sus ancestros, los individuos vistos de antemano, los que por su disposición de corazón, son elegidos, son separados de la mundanalidad carnal que gobiernan los demonios; elegidos reciben la confirmación espiritual, para ser restaurados a la familia de Dios, El Padre, se complace en la decisión individual por la que cada hijo, e hija, son puestos en el sublime estado de la identidad creada conforme a Sus Criterios y por tanto Idóneos participes de los Planes dl Padre.
Romanos 5: 1/10 Así, pues, justificados por la fe tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, 2 por quien tenemos también, por la fe, acceso a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos regocijamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3 Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en los sufrimientos, porque sabemos que los sufrimientos producen resistencia, 4 la resistencia produce un carácter aprobado, y el carácter aprobado produce esperanza. 5 Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.
6 Porque a su debido tiempo, cuando aún éramos débiles, Cristo murió por los pecadores. 7 Es difícil que alguien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. 8 Pero Dios muestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Con mucha más razón, ahora que ya hemos sido justificados en su sangre, seremos salvados del castigo por medio de él. 10 Porque, si cuando éramos enemigos de Dios fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, mucho más ahora, que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida. RVC.
No todos los llampos son escogidos, son Elegidos, por la simple operación manifestada entre la gente, ha tener lugar, lo que para Dios El Padre, es el período de valoración, de ajuste a la confirmación,, tal como nos lo Revela El Padre, "tu nombre desde hoy no es abran, ahora, después de veinticinco años de obediencia absoluta, hoy que junto a tu esposa tienes en tus brazos al hijo prometido, ahora Eres Abraham, Eres Mi Amigo, tu nueva vida-tus obras-, son Justas para Mi tu Dios".
Santiago 2: 19/24 19 Tú crees que Dios es uno[a]. Haces bien; también los demonios creen, y tiemblan. 20 Pero, ¿estás dispuesto a admitir[b], oh hombre vano[c], que la fe sin obras es estéril[d]? 21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre cuando ofreció a Isaac su hijo sobre el altar? 22 Ya ves que la fe actuaba juntamente con sus obras, y como resultado de las obras[e], la fe fue perfeccionada; 23 y se cumplió la Escritura que dice: Y Abraham creyó a Dios y le fue contado por[f] justicia, y fue llamado amigo de Dios. 24 Vosotros veis que el hombre es justificado por las obras y no solo por la fe. LBLA.
El que parecía ser-saúl-, no era, no fue, en tanto el que Si era- estaba reservado; El Dulce Cantor de la Iglesia antigua, es decir del pueblo reservado, escogido, elegido, como primogénito de Dios El Padre rescatado para ser ejemplo, para el mundo compuesto por naciones idólatras, ingratas, confinadas al infierno por lo contumaz de su pecado, lo imperdonable de su Ingratitud, la nulidad del que parecía, por su ignorancia, por el desconocimiento de Dios, causo "el arrepentimiento de Dios".
2 Samuel 7: 7/9 7 Dondequiera que he ido con todos los hijos de Israel, ¿hablé palabra a alguna de las tribus de Israel, a la cual haya ordenado que pastoreara a mi pueblo Israel, diciendo: ‘¿Por qué no me habéis edificado una casa de cedro?’?”». 8 Ahora pues, así dirás a mi siervo David: «Así dice el Señor de los ejércitos: “Yo te tomé del pastizal, de seguir las ovejas, para que fueras príncipe sobre mi pueblo Israel. 9 Y he estado contigo por dondequiera que has ido y he exterminado[a] a todos tus enemigos de delante de ti, y haré de ti un gran nombre como el nombre de los grandes que hay en la tierra. LBLA.
El período de comprobación, de confirmación, para David, un hombre conforme al corazón de Dios, se cumplio en medio de las extremas, de las perversas maquinaciones de los humanos, ignorantes de Dios; David hubo de soportar, los turbiones, en todos los escenarios, tanto los de su propio pueblo, como los de sus enemigos naturales los filisteos y los clanes circunvecinos, cuevas y distancias muy grandes, movimientos, que con claridad demostraron que en efecto, David fue el Elegido.
Hechos 13: 19/25 19 Después de destruir siete naciones en la tierra de Canaán, repartió sus tierras en herencia; todo esto duró como cuatrocientos cincuenta años. 20 Y después de esto, les dio jueces hasta el profeta Samuel. 21 Entonces ellos pidieron un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, durante cuarenta años. 22 Después de quitarlo, les levantó por rey a David, del cual Dios también testificó y dijo: «He hallado a David, hijo de Isaí, un hombre conforme a mi corazón, que hará toda mi voluntad[a]». 23 De la descendencia de este, conforme a la promesa, Dios ha dado[b] a Israel un Salvador, Jesús, 24 después de que Juan predicó, antes de su venida[c], un bautismo de arrepentimiento a todo el pueblo de Israel. 25 Cuando Juan estaba a punto de terminar su carrera, decía: «¿Quién pensáis que soy yo? Yo no soy el Cristo; mas he aquí, viene tras mí uno de quien yo no soy digno de desatar las sandalias de sus pies». LBLA.