!!! Uno ¡¡¡, ...
Éxodo 3: 1/6 Moisés pastoreaba el rebaño de Jetró, su suegro, sacerdote de Madián. Conduciendo el rebaño a través del desierto, llegó al Horeb, el monte de Dios. 2 Allí se le apareció el ángel del Señor como una llama de fuego, en medio de una zarza. Se fijó y quedó sorprendido al ver que la zarza ardía, pero no se consumía. 3 Entonces Moisés se dijo: — Voy a acercarme para observar este extraño fenómeno, y ver por qué no se consume la zarza. 4 Al ver el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: — ¡Moisés! ¡Moisés! — Aquí estoy, respondió Moisés. 5 Dios le dijo: — No te acerques; quítate las sandalias, porque estás pisando un lugar sagrado. 6 Y añadió: — Yo soy el Dios de tus antepasados, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob. Moisés, sintió miedo de mirar a Dios y se tapó la cara BLPH.
--- solo, Moisés, en privado, lugar exacto en el Monte Horeb, el Monte de Dios, se cumplio el Designio Secreto de Dios, el encuentro personal, semblanza del camino a damasco en que sucedió el encuentro personal entre el doctor saulo de tarso y el Creador; El Creador dispuso lo necesario para la persona de Moisés, visto de antemano, elegido por los méritos en que fue encontrado digno de "ver, y oír" a Dios, de escuchar su llamado; ... !Moises,... Moises!.
Moisés, las actividades que has cumplido durante estos últimos ochenta años, acaban de morir, pues ahora, en lo sucesivo, serás parte del Plan para sanar y liberar al pueblo que desciende de Abraham, de Isaac y de Jacob, Tu eres mi misionero en medio de esta "generación perversa", de la misma manera que Noé con su testimonio condenó al mundo de ayer, tu lo condenarás ahora, porque nadie, ni uno solo, de los que saldrán de egipto incluidos tus hermanos miriam y aarón, creerán en Mí.
Hebreos 11: 7 7 Por la fe, con mucho temor Noé construyó el arca para salvar a su familia, cuando Dios le advirtió acerca de cosas que aún no se veían. Fue su fe la que condenó al mundo, y por ella fue hecho heredero de la justicia que viene por medio de la fe. RVC.
Escogidos, elegidos en la integridad personal que los hace únicos, como criaturas creadas para ser imagen y semejanza de su Creador, son en efecto la Perfecta simbología del parto en que nace cada hijo de la familia, no son multitudes, no son cientos, no son cincuentas, no son cinco; es Uno por Uno, Una por Una, los que mueren a su existencia antigua, cumpliendo planes humanos inspirados por el dios de este mundo, para ser, hechos parte permanente del plan de Dios, para la Salvación de los seres humanos.
Gálatas 1: 11/17 11 Hermanos, quiero que sepan que el evangelio que yo predico no es una invención humana. 12 No lo recibí ni aprendí de ninguna persona, sino que fue Jesucristo mismo quien me lo enseñó. 13 Ya estarán enterados de mi conducta cuando era de la religión judía. Saben que implacablemente perseguí a la iglesia de Dios y que me esforcé por erradicarla de la tierra. 14 Yo era el más ferviente de mis contemporáneos de mi misma edad, y trataba por todos los medios de cumplir con las reglas tradicionales de mis antepasados. 15 Sin embargo, Dios me había escogido desde antes que yo naciera, y me llamó por su gracia. Y cuando él quiso 16 revelarme a su Hijo, para que fuera a predicarlo entre los gentiles, no fui inmediatamente a consultar con nadie, 17 ni corrí a Jerusalén a consultar a los que eran apóstoles antes que yo. Al contrario, fui de inmediato a la región de Arabia y después regresé a la ciudad de Damasco. NBV.
Absolutamente desconocidos por los padres físicos, naturales, materiales y todos los que hacen parte de tales criterios, son los hijos e hijas de Dios, ya no son hijos de carne y de sangre y de apetitos puramente humanos, sino que han nacido nuevamente después de ser redimidos de la esclavitud del pecado y la muerte, son parte de la familia de Dios, y son uno solo espiritualmente, libres de la competencia, orgullosa, egoísta de los que se odian, y se manifiestan como enemigos unos de otros.
Mateo 10: 34/39 34 No crean que he venido a traer la paz al mundo. ¡No he venido a traer paz, sino guerra! 35 Porque he venido a poner al hijo en contra de su padre, a la hija en contra de su madre y a la nuera en contra de su suegra; 36 de manera que los enemigos de cada uno serán sus propios familiares.37 El que quiera a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí. El que quiera a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. 38 Y el que no esté dispuesto a tomar su cruz para seguirme, tampoco es digno de mí. 39 El que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que, por causa de mí, la pierda, ese la salvará. BLPH.