Levítico 17: 3/7 3 ‘Cualquier hombre de la casa de Israel que degüelle un buey, un cordero o una cabra en el campamento, o el que lo degüelle fuera del campamento, 4 sin llevarlo a la puerta de la tienda de reunión para presentarlo como una ofrenda al Señor, delante del tabernáculo del Señor, ese hombre será culpable de la sangre. Ha derramado sangre y ese hombre será exterminado de entre su pueblo. 5 Esto es para que los israelitas traigan los sacrificios que sacrificaban en campo abierto, los traigan al Señor a la puerta de la tienda de reunión, al sacerdote, y los sacrifiquen como sacrificios de las ofrendas de paz al Señor. 6 Y el sacerdote rociará la sangre sobre el altar del Señor a la puerta de la tienda de reunión, y quemará la grasa como aroma agradable al Señor. 7 Y ya no sacrificarán sus sacrificios a los demonios[a] con los cuales se prostituyen. Esto les será estatuto perpetuo por todas sus generaciones’”. NBLA.
… adorar, venerar a los demonios, profanando sacrílegamente la Presencia Revelada de Dios, El señor, El Padre: la apostasía religiosa, que renegó, reniega y renegara de la genuina Paternidad de Dios, Quien los creo, optando por satanás, el depravado padrastro, asesino, engañador,. mentiroso sátiro sexual, desarrollando al gigante panorama religioso que se desplego en el desierto frente al Sinaí, mientras ofrecían la orgia desenfrenada como sacrificio de reconciliación con una figura de animal a la que llamaron jehová, declarada infernalmente como la autora de su salida del infierno llamado Egipto.
Éxodo 32: 1/8 Cuando los israelitas vieron que Moisés tardaba tanto en bajar del monte, se juntaron alrededor de Aarón y le dijeron: —Vamos, haznos dioses que puedan guiarnos. No sabemos qué le sucedió a ese tipo, Moisés, el que nos trajo aquí desde la tierra de Egipto. 2 Aarón les respondió: —Quítenles a sus esposas, hijos e hijas los aretes de oro que llevan en las orejas y tráiganmelos. 3 Todos se quitaron los aretes que llevaban en las orejas y se los llevaron a Aarón. 4 Entonces Aarón tomó el oro, lo fundió y lo moldeó hasta darle la forma de un becerro. Cuando los israelitas vieron el becerro de oro, exclamaron: «¡Oh Israel, estos son los dioses que te sacaron de la tierra de Egipto!». 5 Al ver Aarón el entusiasmo del pueblo, edificó un altar frente al becerro. Luego anunció: «¡Mañana celebraremos un festival al Señor!». 6 Temprano a la mañana siguiente, el pueblo se levantó para sacrificar ofrendas quemadas y ofrendas de paz. Después, todos celebraron con abundante comida y bebida, y se entregaron a diversiones paganas.
7 El Señor le dijo a Moisés:
—¡Baja ya de la montaña! Tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido. 8 ¡Qué pronto se apartaron de la forma en que les ordené que vivieran! Fundieron oro y se hicieron un becerro, y se inclinaron ante él y le ofrecieron sacrificios. Andan diciendo: “Oh Israel, estos son tus dioses que te sacaron de la tierra de Egipto”. NTV.
diosa, dios, diosas, dioses, palabras escritas desde la oscuridad de la muerte, son los cómplices creados por mentes-almas-, enfermas, caóticas, preñadas de demonios, son los proveedores, de todo, lo que los deseos, anhelos, querencias de la naturaleza humana exigen para su satisfacción, por tanto las mentes-almas-, imaginan el demonio, lo dibujan, esculpen, hacen esculturas, estatuas, y les dedican enjambres de pronunciaciones, de invocaciones, doctrinas con las que "legalizan" religiosamente sus prácticas.
Salmo 106: 32/38 32 Junto a las aguas en Meriba irritaron al Señor, y por culpa de ellos le fue mal a Moisés, 33 pues hicieron que su ánimo se exaltara, y que hablara con precipitación. 34 No destruyeron a los pueblos que el Señor les ordenó destruir, 35 sino que se mezclaron con ellos y asimilaron sus malas costumbres; 36 rindieron culto a sus ídolos, y eso los llevó a la ruina; 37 ofrecieron a sus hijos y a sus hijas en sacrificio a esos demonios, 38 y así derramaron sangre inocente; sangre que fue ofrecida a los dioses de Canaán, sangre que dejó manchada la tierra. RVC.
Bien pronto se olvidaron de la manera como les Orden vivir, para ser de la Naturaleza Divina, que los identificara como si fueran mi hijo primogénito, la abominación tradicional, sesnada-cicatrizada- en las conciencias de la gente por la fuerza de la interacción centenaria con la adoración a los demonios como cultura, en el mundo de aquel entonces, entronó en la mentes-almas- de los seres humanos que fueron confrontados por Dios en el desierto, el sistema religioso mediante el que satanás gobierna el mundo.
1 de Juan 3. 7/10
7 Queridos hijos, no dejen que nadie los engañe acerca de lo siguiente: cuando una persona hace lo correcto, demuestra que es justa, así como Cristo es justo. 8 Sin embargo, cuando alguien sigue pecando, demuestra que pertenece al diablo, el cual peca desde el principio; pero el Hijo de Dios vino para destruir las obras del diablo. 9 Los que han nacido en la familia de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque la vida de Dios[a] está en ellos. Así que no pueden seguir pecando, porque son hijos de Dios. 10 Por lo tanto, podemos identificar quiénes son hijos de Dios y quiénes son hijos del diablo. Todo el que no se conduce con rectitud y no ama a los creyentes[b] no pertenece a Dios. NTV.
"Estatuto perpetuo para todos los que efectúen sacrificios ante la tienda del encuentro, aroma agradable al Señor, y no a los demonios con los que se prostituyen"; es perpetua la rebelión y no el Mandamiento que corrige la ruina; porque, ¿a quienes confronto con Rigor Sagrado El Creador?, sino a los perpetuos religiosos profanadores de la Genuina Persona de Dios, los furiosos fanáticos descendientes de aquellos, que se burlaron, despreciaron, la Bondad del Amor, pateándolo, "Dura cosa te es dar de coces contra el aguijón".
Juan 8: 39/44
39 —¡Nuestro padre es Abraham!—declararon. —No—respondió Jesús—, pues si realmente fueran hijos de Abraham, seguirían su ejemplo.[a] 40 En cambio, procuran matarme porque les dije la verdad, la cual oí de Dios. Abraham nunca hizo algo así. 41 No, ustedes imitan a su verdadero padre. —¡Nosotros no somos hijos ilegítimos!—respondieron—. Dios mismo es nuestro verdadero Padre. 42 Jesús les dijo: —Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque he venido a ustedes de parte de Dios. No estoy aquí por mi propia cuenta, sino que él me envió. 43 ¿Por qué no pueden entender lo que les digo? ¡Es porque ni siquiera toleran oírme! 44 Pues ustedes son hijos de su padre, el diablo, y les encanta hacer las cosas malvadas que él hace. Él ha sido asesino desde el principio y siempre ha odiado la verdad, porque en él no hay verdad. Cuando miente, actúa de acuerdo con su naturaleza porque es mentiroso y el padre de la mentira. NTV.