! mundo ¡, ...
Habacuc 1: 2/7 2 Señor, ¿por cuánto tiempo debo clamar pidiéndote ayuda sin que me oigas? ¿Hasta cuándo te pediré que nos salves de esta cruel violencia? 3 ¿Por qué me haces ver siempre maldad y violencia a mi alrededor? Dondequiera que miro hay opresión e injusticias, hombres que aman el pleito y la contienda. 4 La ley no se pone en vigor y las cortes no administran justicia, porque los perversos son más que los justos, y el soborno y el engaño se han generalizado.
5 Entonces, Dios respondió: «¡Miren y asómbrense! ¡Quedarán perplejos ante lo que voy a hacer! Porque haré algo en su vida que tendrán que verlo para creerlo. 6 Estoy levantando una nueva potencia en el escenario mundial: los caldeos. Esa es una nación cruel y violenta que marchará por el mundo y conquistará con su poderoso ejército a las naciones vecinas. 7 Son un pueblo cruel y violento. La única ley que vale es la de ellos, y se consideran los más grandes del mundo. NBV.
... lóbrego escenario en que se exhibe, en que actúa la naturaleza humana, la "reproducción de la estirpe" que redondea la explicación a la idolatría, al adulterio espiritual, el estado de orfandad de Padre, puesto que El Padre Es Espíritu; la exuberante manifestación de lo material, de lo puramente biológico, de lo físico, gobernado por la espantosas incertidumbre de del "ser". la vaciedad que se llena de pecado, de injusticia, fruto de la vagancia, de la sorna, que causa la falta absoluta de objetivo para "vivir".
Isaías 47: 1/7 ¡Oh Babilonia invicta, ven a sentarte en el polvo, porque tus días de gloria, pompa y honor llegaron a su fin! ¡Oh hija de Caldea, jamás volverás a ser aquella encantadora, tierna y delicada princesa! 2 Toma la pesada piedra y ponte a moler el trigo; quítate el velo, desvístete y exhíbete en público. 3 Desnuda serás puesta en vergüenza. De ti me vengaré y no me arrepentiré.
4 Así dice nuestro Redentor, el cual salvará a Israel del gran poder de Babilonia, el Señor Todopoderoso es su nombre, el Santo de Israel: 5 Siéntate callada y en tinieblas, oh Babilonia, jamás se te volverá a llamar «Reina de Reinos». 6 Porque enojado estuve con mi pueblo Israel y comencé a castigarlos un poco permitiendo que cayeran en tus manos, oh Babilonia. Pero fuiste despiadada con ellos. Hasta a los ancianos obligaste a llevar pesadas cargas. 7 Creíste que tu reino no terminaría jamás, reina de los reinos del mundo. No te diste la menor molestia por mi pueblo o en pensar en el destino de quienes lo maltratan. NBV.
Mi amigo Abraham, en quién se continuó la restauración de la Paternidad Espiritual de la humanidad, efectiva solamente en los hombres y mujeres, que ponen al descubierto el execrable hecho del esclavizador de los príncipes y de las princesas, hijos e hijas de Dios, y lo someten al Poder del Amor de su Padre y lo hunden eternamente en su infierno mediante la redención que causó el Pago absoluto de la deuda que en Justicia debía ser pagado con Vida, la Vida de Cristo Jesús, Unigénito del Padre.
Nehemías 9: 6/8 6 Solo tú eres el Señor. Tú hiciste los cielos, los cielos de los cielos con todo su ejército, la tierra y todo lo que en ella hay, los mares y todo lo que en ellos hay. Tú das vida a todos ellos y el ejército de los cielos se postra ante ti. 7 Tú eres el Señor Dios que escogiste a Abram, lo sacaste de Ur de los Caldeos y le diste por nombre Abraham. 8 Hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste con él un pacto para darle la tierra del cananeo, del hitita, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia[a]. Y has cumplido tu palabra, porque eres justo. LBLA.
Los seres humanos no soportan la Intimidad, es decir la interacción de unos con otros a fin de establecer relaciones que se basen en compartir el Amor vínculo que hace de los hombres imagen y semejanza de su Creador y Dios y Padre, las relaciones son la elemental "herencia" de costumbres de tradiciones, de las que salen los apelativos, papá, mamá, hijo, hija, esposa, esposo, y demas, expresiones que se pierden en el bullicio de los gigantes escenarios de lo inútil, lo desértico, lo estéril.
Jeremías 51: 24/30 24 »Yo les daré su merecido a Babilonia y a todos los habitantes de Caldea por todo el daño que hicieron en Sión, y que ustedes mismos presenciaron. —Palabra del Señor. 25 »Yo estoy contra ti, monte destructor, porque destruiste toda la tierra. Voy a extender mi mano contra ti, para hacerte rodar por las peñas; ¡para reducirte a monte quemado! —Palabra del Señor. 26 »Nadie tomará una sola piedra tuya para ponerla como piedra angular, ni como cimiento. ¡Para siempre quedarás hecha un desierto!» —Palabra del Señor. 27 ¡Levanten la bandera en el país! ¡Toquen la trompeta en las naciones! ¡Preparen a los pueblos para atacarla! ¡Junten contra ella a los reinos de Ararat, y a los de Mini y de Askenaz! ¡Designen a un capitán que ordene atacarla! ¡Que ataquen los caballos como langostas! 28 ¡Preparen contra ella a las naciones, a los reyes de Media, y a sus jefes y príncipes, y a todos los territorios bajo su dominio! 29 La tierra tiembla y se aflige, porque los planes del Señor se han confirmado para convertir a Babilonia en un desierto, ¡en un país completamente deshabitado! 30 Los guerreros babilonios han dejado de pelear porque ya no tienen fuerzas para hacerlo; como mujeres, se encerraron en sus baluartes, pues los cerrojos de la ciudad fueron rotos y sus casas fueron incendiadas. RVC.
Es tal abominable conducta, la justificación de los movimientos de la gente, en los monumentales escenarios que le dan forma al mundo, sus soportes de entretenimiento y estertores religiosos de muerte, permanecen artiborrados de esa gran masa de bipedos sin razon, arrodilados ante las aterradora tradición caldea babilónica, la madre de dios, de dioses, de diosas vírgenes, de supersiticon, de superchería, hechicería, magia, que consagran en cada "evento" los participantes como uno solo en completa complicidad.
Apocalipsis 17: 1/6 Y uno de los siete ángeles que tenían las siete copas[a], vino y habló conmigo, diciendo: Ven; te mostraré el juicio de la gran ramera que está sentada sobre muchas aguas; 2 con ella los reyes de la tierra cometieron actos inmorales, y los moradores de la tierra fueron embriagados con el vino de su inmoralidad. 3 Y me llevó en el Espíritu[b] a un desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata, llena de nombres blasfemos, y que tenía siete cabezas y diez cuernos. 4 La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada con oro, piedras preciosas[c] y perlas, y tenía en la mano una copa de oro llena de abominaciones y de las inmundicias de su inmoralidad, 5 y sobre su frente había un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. 6 Y vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los testigos de Jesús. Y al verla, me asombré grandemente[d]. LBLA. Mayúsculas propias del texto Biblico.