!! nuestra ¡¡, ...

Esdras 9: 5/9  5 A la hora del sacrificio, me levanté de donde había estado sentado haciendo duelo con mis ropas rasgadas. Caí de rodillas y levanté las manos al Señor mi Dios. 6 Hice la siguiente oración:

«Oh Dios mío, estoy totalmente avergonzado; me da vergüenza elevar mi rostro a ti. Pues nuestros pecados se han amontonado tanto que son más altos que nosotros, y nuestra culpa llega a los cielos. 7 Desde el tiempo de nuestros antepasados hasta el día de hoy, hemos vivido sumergidos en el pecado. Por esa razón, nosotros, nuestros reyes y nuestros sacerdotes hemos estado a merced de los reyes paganos de la tierra. Nos han matado, capturado, robado y deshonrado, tal como estamos hoy.

8 »Sin embargo, ahora se nos concedió un breve momento de gracia, porque el Señor nuestro Dios ha permitido que unos cuantos de nosotros sobreviviéramos como un remanente. Él nos ha dado seguridad en este lugar santo. Nuestro Dios nos ha iluminado los ojos y nos ha concedido un poco de alivio de nuestra esclavitud. 9 Pues éramos esclavos pero, en su amor inagotable, nuestro Dios no nos abandonó en nuestra esclavitud. Por el contrario, hizo que los reyes de Persia nos trataran favorablemente. Él nos dio nuevas fuerzas, para que pudiéramos reconstruir el templo de nuestro Dios y reparar las ruinas. Nos dio una muralla de protección en Judá y en Jerusalén. NTV.

...  seguridad está en nosotros mismos, esta garantizada como establecimiento como único orden, en el que nuestra voz, es el absoluto en que entendemos lo que causan nuestras acciones, somos cada uno el criterio fundamental que aplaude, o se entristece, es el verdadero valor en que nuestro parecer toma carácter de influencia, de estímulo para el modo en que "vivimos", y es por demas el cascarón desde el que solapadamente, desconocemos rodos estos "fundamentos ", comunes a todos loa demas. 

Lamentaciones 2:13/15 13¿Qué te puedo decir, bella Jerusalén? ¿A quién puedo compararte? ¿Comparada con quién podría yo consolarte, virginal ciudad de Sión? ¡Grande como el mar es tu desgracia! ¿Quién podrá sanarte? 14 Tus profetas te hablaron de visiones falsas e ilusorias; tu cautiverio pudo haberse impedido, pero no te señalaron tu pecado; más bien, te engañaron con visiones sin sentido. 15 Al verte, todos los viandantes aplaudían; silbaban y movían con sorna la cabeza, y decían de la ciudad de Jerusalén: «¿Y ésta es la ciudad de hermosura perfecta, la que alegraba a toda la tierra?» RVC.

Es tal nuestra capacidad fruto de nuestra inteligencia y sabiduría, que sabemos de plena sabiduría que Dios no existe; afirmamos con plena autoridad que Dios, o esa palabra que usan los llamados profetas, predicadores, no tiene nada que ver con nuestros verdaderos dioses, también nuestras diosas, y que son hechos según nuestro criterio individual, nuestros talismanes, las "hierbas", los animales de ciertos colores, los muertos, las figuras de gente, la luna, el sol, jupiter, soturno, marte,...

En fin todos los planetas, que mentalizamos, el destino, la buena suerte, la mala suerte, la madre naturaleza, los augurios, las predicciones, las marcas en nuestros cuerpos, las genuflexiones al salir, al entrar, las invocaciones mágicas, los sonidos de voz, los fantasmas-espíritus-, las pócimas hechiceras, los amaneceres, loa anocheceres, los números, todo esto como una pequeña muestra de nuestra capacidad para fabricar dioses, son muchos, y no como nos ofenden, diciendo que Dios es Solo Uno.

No podemos aguantar, no toleramos que nos hablen de esa manera, nos ofenden y en realidad  consideramos a los que así hablan como nuestros enemigos; caso de lo que ocurrió hace mucho, mucho tiempo, con un simple hombre que fue crucificado, por atreverse a confrontar, a advertir de su perversion, de su pecado, a los sagrados sumos sacerdotes, a las muy respetadas autoridades; hoy hacemos igual, es pero en realidad, porque formamos un sisterma de miles de millones de criterios religiosos acerca de Dios.

1 de Juan 5: 10/21 10 El que cree en el Hijo de Dios acepta lo que dice Dios. Pero el que no cree está diciendo indirectamente que Dios es un mentiroso, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. 11 Este es el testimonio: Dios nos ha dado vida eterna, y esa vida se encuentra en su Hijo. 12 El que tiene al Hijo tiene esa vida, pero el que no tiene al Hijo de Dios, no la tiene. 13 Les escribo esto a ustedes que creen en el Hijo de Dios, para que sepan que ya participan de la vida eterna. 14 La seguridad que tenemos al estar unidos a Dios es esta: Dios escucha nuestras oraciones cuando le pedimos conforme a su voluntad. 15 Puesto que sabemos que Dios nos oye, tengamos la certeza de que él nos dará cualquier cosa que le pidamos.

16 Si alguno ve que su hermano en Cristo está cometiendo un pecado que no lo lleva a la muerte eterna, debe orar por su hermano y Dios le dará vida a su hermano. Digo un pecado que no lleva a la muerte eterna, porque hay un pecado que lleva a la muerte eterna, en ese caso yo no digo que se ore. 17 Cualquier tipo de injusticia es pecado, pero hay pecados que no llevan a la muerte eterna.
18 Sabemos que el que ha llegado a ser hijo de Dios no sigue pecando, porque el Hijo de Dios lo mantiene seguro, y el maligno no le puede hacer daño. 19 Sabemos que somos de Dios aunque el mundo entero esté controlado por el maligno. 20 También sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado el entendimiento para conocer al único Dios verdadero. Nosotros lo conocemos, pues estamos en su Hijo Jesucristo. Él es el verdadero Dios y la vida eterna. 21 Hijitos, manténganse alejados de los dioses falsos[a]. PDT.

Entradas populares