Jueces 7: 1/7 Yerubaal —es decir, Gedeón— y todos sus hombres se levantaron de madrugada y acamparon en el manantial de Jarod. El campamento de los madianitas estaba al norte de ellos, en el valle que está al pie del monte de Moré. 2 El Señor le dijo a Gedeón: «Tienes demasiada gente para que yo entregue a Madián en sus manos. A fin de que Israel no vaya a jactarse contra mí y diga que su propia fortaleza lo ha librado, 3 anúnciale ahora al pueblo: “¡Cualquiera que esté temblando de miedo, que se vuelva y se retire del monte de Galaad!”» Así que se volvieron veintidós mil hombres, y se quedaron diez mil. 4 Pero el Señor le dijo a Gedeón:
«Todavía hay demasiada gente. Hazlos bajar al agua, y allí los seleccionaré por ti. Si digo: “Este irá contigo”, ese irá; pero si digo: “Este no irá contigo”, ese no irá». 5 Gedeón hizo que los hombres bajaran al agua. Allí el Señor le dijo: «A los que laman el agua con la lengua, como los perros, sepáralos de los que se arrodillen a beber». 6 Trescientos hombres lamieron el agua llevándola de la mano a la boca. Todos los demás se arrodillaron para beber. 7 El Señor le dijo a Gedeón: «Con los trescientos hombres que lamieron el agua, yo os salvaré; y entregaré a los madianitas en tus manos. El resto, que se vaya a su casa». CST.
... orgullosos, jactanciosos de su vergüenza de su vileza, envanecidos en la ignorancia de sus actos, toda su existencia de la que creen ser "autores", que de serlo tendrían por servidor al Perfecto Guerrero Celestial Gabriel, o Miguel, pero que en la escalofriante decadencia de la muerte, su esclavitud eterna, se complacen en el padrastro que los asesino, que los violo, los depravo, los convirtió en visires de burla, los corrompió cubriéndolos con el carácter muerto del odio, del egoísmo, de la soledad eterna.
Oseas 4: 6/10
6»Mi pueblo está destruido porque no conoce a Dios. Ya que no quisiste conocer a Dios, yo tampoco te aceptaré como mi sacerdote. Como has olvidado la ley de tu Dios, yo también olvidaré a tus hijos. 7 Ellos se volvieron orgullosos y cada vez pecaban más y más contra mí. Así que yo cambiaré su gloria en desgracia. 8 »Los sacerdotes comen de las ofrendas para el pecado. Por eso les gusta cuando cada vez hay más pecados.9 Al sacerdote le sucederá lo mismo que al pueblo: a todos los castigaré por sus pecados. A cada uno le daré lo que se merece por lo que ha hecho. 10 Ellos comerán, pero no quedarán satisfechos; se prostituirán, pero no tendrán hijos.[a] Eso les sucederá por haber abandonado al SEÑOR. PDT.
La naturaleza humana, caída en la trampa del cinismo-el no pasa nada haga lo que haga-, disfruta del ridículo, de la parodia que no arranca risas, sino "ansias de vómito", inescrupulosos por definición, no entienden que sus saltimbanquis, sus agresiones a la decencia, son el ridiculo que disfrutan ante la estupefacción de las Personas, de las mismas que "exigen respeto", dejando caer sobre ellas, el agonioso irrespeto de la burla descarada, contra la genuina Creación de Dios.
Romanos 1: 26/32 26 Por eso Dios los dejó seguir sus pasiones vergonzosas. Sus mujeres dejaron de tener relaciones sexuales con los hombres, que es lo natural, y empezaron a tener relaciones sexuales con otras mujeres. 27 De la misma forma, los hombres dejaron de tener relaciones sexuales con las mujeres, que es lo natural, y empezaron a desearse entre ellos. Los hombres hicieron cosas vergonzosas con otros hombres, y recibieron en sí mismos el pago merecido por su desviación. 28 Ya que la gente creyó que no era importante conocer a Dios, él los dejó que siguieran pervirtiendo su mente y terminaron haciendo lo que no deben.
29 Esta gente se mantiene haciendo toda clase de injusticia, corrupción, codicia y maldad. Viven llenos de envidia, asesinatos, peleas y fraudes. Siempre están pensando mal de los demás. Son unos chismosos; 30 hablan mal de los demás. Odian a Dios, son insolentes, orgullosos, vanidosos, no obedecen a sus padres e inventan maldades. 31 Son insensatos, no cumplen sus promesas, son insensibles y no tienen piedad de nadie. 32 Aunque saben que la ley de Dios dice que quienes hacen esto merecen morir, no les importa y siguen haciéndolo. Además afirman que están en lo correcto los que hacen todo eso. PDT.
La totalidad de la especie humana, los seres humanos, obra como espectador, cómplice, patrocinador, halagador de las manifestaciones del infierno, abarrotando por millones los escenarios en que la multitud de los que llegan allí, se desconocen enteramente, así como desconocen por completo a los que son el motivo del jolgorio, del espectáculo, la única relación posible, es ser los que llenan sus bolsillos de "dinero", el dinero de la pobreza de los incautos que solo buscan calmar su "aburrimiento".
2 Crónicas 32:16/21 16 Todo eso y mucho más decían los oficiales del rey de Asiria contra el Señor DIOS y contra su siervo Ezequías. 17 También escribió cartas en las que insultaba al SEÑOR, Dios de Israel, y en la que decía contra él: «Tal como los dioses de las naciones de los otros países no pudieron salvar a sus pueblos de mi poder, tampoco el Dios de Ezequías podrá salvar a su pueblo de mi poder».18 Entonces los funcionarios de Senaquerib le hablaban a gritos en hebreo al pueblo de Jerusalén que estaba en la muralla. Lo hacían para asustarlos e intimidarlos, a fin de capturar la ciudad. 19 Les decían que el Dios de Jerusalén era igual a los dioses de los otros pueblos de la tierra obra del ser humano. 20 Debido a esto, el rey Ezequías y el profeta Isaías hijo de Amoz oraron y pidieron ayuda al cielo. 21 Entonces el SEÑOR mandó a un ángel que aniquiló a todos los soldados, capitanes y comandantes del campamento del rey de Asiria y este se vio obligado a volver a su país, cubierto de vergüenza. Cuando entró al templo de su dios, sus propios hijos lo asesinaron a espada. PDT.
El dios de este mundo que se multiplica en
la diversidad de formas de la idolatría del adulterio Espiritual contra la
Santidad, La Justicia el Amor de Dios El Padre, se recrea hasta lo más profundo
del infierno, influenciando a sus necios-estúpidos-, esclavos-, para que
se rindan arrodillados ante él, creyendo que se arrodillan ante las diosas, y
dioses que les heredaron sus papás; los que les modelaron lo que son,
operando dentro de la sociedad y el sistema religioso.
Judas 1: 3/13 3 Amados hermanos,
yo he tenido un gran deseo de escribirles acerca de la salvación que tenemos en
común, pero ahora me encuentro en la necesidad de escribirles para rogarles que
luchen ardientemente por la fe que una vez fue dada a los santos, 4 pues por
medio de engaños se han infiltrado entre ustedes algunos malvados. Éstos, que
desde antes habían sido destinados a la condenación, convierten la gracia de
nuestro Dios en libertinaje y niegan a Jesucristo, nuestro único Soberano y
Señor. 5 Aunque ustedes ya lo saben, quiero recordarles que cuando el Señor
salvó al pueblo y lo sacó de Egipto, destruyó a los que no creyeron. 6 Incluso
a los ángeles que no cuidaron su dignidad, sino que abandonaron su propia
mansión, los ha retenido para siempre en prisiones oscuras, para el juicio del
gran día. 7 También Sodoma y Gomorra, y las ciudades vecinas, que lo mismo que
aquéllos practicaron la inmoralidad sexual y los vicios contra la naturaleza,
fueron puestas como ejemplo y sufrieron el castigo del fuego eterno.
8 Así mismo, también estos hombres, en
sus sueños, contaminan su cuerpo, rechazan la autoridad y blasfeman de los
poderes superiores. 9 Pero ni siquiera el arcángel Miguel, cuando luchaba con
el diablo y le disputaba el cuerpo de Moisés, se atrevió a proferir contra él
juicio de maldición, sino que le dijo: «Que el Señor te reprenda.» 10 Pero
éstos blasfeman de las cosas que no conocen; y en las que por instinto conocen
se corrompen como animales irracionales. 11 ¡Lástima de ellos!, porque han
seguido el camino de Caín. Por amor al dinero cayeron en el error de Balaam y
murieron en la rebelión de Coré. 12 Éstos empañan los ágapes que ustedes
celebran, pues sin vergüenza alguna comen pensando sólo en sí mismos. Son nubes
sin agua, que el viento arrastra de un lado a otro; árboles otoñales que no dan
fruto; carentes de raíces, se han secado y vuelto a secar. 13 Son indómitas
olas del mar, cuya espuma es su propia vergüenza; estrellas errantes, cuyo
eterno destino serán las más densas tinieblas. RVC.