! dios ¡, ...

Job 25: 11/16 11 Dejan brincar a sus niños como corderitos; sus pequeños saltan y bailan.12 Cantan con panderetas y arpas y celebran al sonido de la flauta. 13 Pasan sus días con prosperidad;luego van a la tumba[a] en paz. 14 Sin embargo, le dicen a Dios: “Vete, no queremos nada de ti ni de tus caminos. 15 ¿Quién es el Todopoderoso y por qué debemos obedecerlo? ¿En qué nos beneficiará orar?”. 16 (Creen que su prosperidad depende de ellos, pero yo no tendré nada que ver con esa forma de pensar). NTV.

... es la palabra que la gente, los seres humanos utiliza para explicar la tendencia conformada por las efigies de los poderes que atiborran sus mentes-almas-, y que bautizan con nombres sacados de las milenarias tradiciones, de las costumbres, de la cultura religiosa, de todas las generaciones que les anteceden, incluidos claro loas copiados de un libro que suelen llamar la biblia, luego de lo que cada individuo, "viste de dios o de diosa, pero siempre en plural, dioses y diosas.

De modo qué, vestidas las efigies fabricadas según las medidas, y las formas y los nombres, les confieren la capacidad para concederles favores, como controlar las tormentas, favorecer las cosechas, proteger los ojos, ser símbolo de los choferes, ser las once mil, ser las encarceladas almas, en el sitio en que purgan sus pecados, en tanto los pecadores-vivos-, les tributan "rezos" para aliviarlos, ser el dios del que consigue "novios",  o el que mitiga sus sufrimientos; ser la multitud de los dioses y de las diosas.

Jeremías 11: 10/16 10 Han vuelto a cometer las mismas faltas de sus antepasados, se niegan a seguir mis instrucciones y ofrecen homenaje a los ídolos. El convenio que establecí con sus antepasados queda roto y sin validez. 11 Por lo tanto, dice el Señor, dejaré que caigan desgracias sobre ellos y no escaparán. Por más que se quejen de su mal, no atenderé sus súplicas. 12 ¡Que vayan a rogarles a sus ídolos y a quedar bien con ellos ofreciéndoles agradables perfumes! ¡Entonces se darán cuenta de lo incapaces que son esos ídolos de salvarlos!

13 ¡Oh pueblo mío, tienen tantos ídolos como ciudades, y sus altares de vergüenza! ¡Hay altares para rendirle homenaje al ídolo Baal por todas las calles de Jerusalén! 14 Por tanto, Jeremías, no intercedas más por este pueblo, ni llores ni supliques por ellos, porque no los escucharé cuando finalmente en su desesperación clamen pidiéndome ayuda. 15 ¿Qué derecho tiene mi pueblo para seguir acudiendo a mi templo? Porque han sido infieles adorando otros dioses. ¿Podrán ahora las promesas y los sacrificios desviar el castigo que les espera y volver a contar con vida y alegría? 16 Eran como lozanos olivos para el Señor, se veían muy hermosos y estaban siempre llenos de buen fruto. Pero ahora el Señor ha enviado contra ellos la furia de sus enemigos para prenderles fuego y dejarlos convertidos en ramajes humeantes. NBV.

dios en la forma descompuesta de mayor desproporción, inunda los pensamientos de lo seres humanos, obnubilados por la oscuridad obtusa de la impresionante inmediatez, de la aterradora cercanía simple, tan elemental como elementales son los seres humanos, que se visten de galas sociales y religiosas, para distraer la nula atención de los millones de gentes que no pueden verse, ni ven al que pernocta a su lado, pero que van "vestidos ceremonialmente, como si las ceremonias fueran fiesta de vestidos, de disfraces. 

cada dios, en su máximo plural, cada diosa igualmente en sus máximos de descomposición de promiscuidad, de adulterio; de adulterio espiritual, cometido por los cuerpos metidos en la pompa de sus insignias religiosas, iguales a las insignias que usan lo social para lo mismo para sus ídolos, se trata de la escandalosa por aterradora locura de los agazapados conscuipicenses, aaropados por las vestiduras tejidas por manos de gente, como ellos completamente pecadores. 

Mateo 23: 1/7 Entonces Jesús, dirigiéndose al gentío y a sus discípulos, dijo: 2 «¡Cualquiera que ve a estos escribas y fariseos creando leyes se creerá que son “Moisés en persona”! 3 Claro, obedézcanlos. ¡Hagan lo que dicen, pero no se les ocurra hacer lo que ellos hacen! Porque ellos mismos no hacen lo que dicen que se debe hacer. 4 Recargan a la gente de mandamientos que ni ellos mismos intentan cumplir. 5 »¡Y luego se dedican a hacer obras de caridad para que los demás los vean! Para aparentar santidad, se ponen en la frente y en los brazos porciones de las Escrituras escritas en las tiras de pergamino o piel más anchas que puedan encontrar, y procuran que los flecos de sus mantos sean más largos que los de los demás. 6 ¡Ah, y les encanta ir a los banquetes y sentarse a las cabeceras de las mesas, e ir a la sinagoga y sentarse en las primeras sillas! 7 Y cuando andan por las calles, les gusta que les digan: “¡Rabí, rabí!”. NBV.

Entradas populares