!!! Llamados ¡¡¡, ...

Isaías 32: 3/7 3 No se ofuscarán los ojos de los que ven; los oídos de los que oyen escucharán con atención. 4 El corazón de los necios captará el conocimiento, y la lengua de los tartamudos hablará con claridad y rapidez. 5 Nunca más el ruin será llamado generoso, ni el tramposo será llamado espléndido. 6 Porque el ruin hablará ruindades, y su corazón maquinará iniquidades, para cometer impiedad y para proferir blasfemias contra el Señor; a los hambrientos los dejará ir con hambre, y a los sedientos no les calma la sed. 7 El tramposo usa armas de maldad; trama planes inicuos, enreda a los ingenuos con palabras mentirosas, y en el juicio habla en contra del pobre. RVC.

... voces y demas maneras como la gente se dirige a otra gente, de modo que unos llaman a otros para concretar, para llevar a efecto sus planes, efecto que da lugar a la maquinación maléfica de unos contra otros, cubriendo la realidad de sus existencias inicuas entre humanos, y blasfemos expuestos ante Dios, en la medida de sus "llamamientos", las posiciones que les son conferidas en la sociedad y en el sistema religioso, como encargo, como responsables de los réditos que esperan obtener. 

Hebreos 9: 14/20 14 ¡Pero la sangre de Cristo puede hacer muchísimo más! Se ofreció a Dios como un sacrificio perfecto por el Espíritu eterno. Su sangre purifica nuestra conciencia del mal que hemos hecho para que así podamos adorar al Dios viviente. 15 De manera que Cristo trae un nuevo pacto a los que son llamados por Dios. Así tendrán por siempre lo que él prometió, porque Cristo murió para librarlos de los pecados que cometieron cuando estaban bajo el pacto antiguo. 16 Cuando un hombre muere, deja un testamento[a], pero para que se pueda cumplir, es preciso demostrar que quien lo hizo está muerto. 17 Un testamento no entra en vigor mientras viva el que lo hizo, sino sólo cuando ya ha muerto. 18 Por esa razón, también el primer pacto tuvo que establecerse con derramamiento de sangre. 19 Primero, Moisés le anunció los mandamientos de la ley a todo el pueblo. Después mezcló con agua la sangre de terneros y cabras, tomó lana roja y un racimo de hisopo y roció la sangre sobre el pueblo y sobre el libro de la ley. 20 Moisés dijo: «Esta es la sangre que confirma el pacto que Dios les manda obedecer».[b] PDT.

El llamado de Dios, obra como respuesta al privilegio de haber sido encontrado digno, o digna de antemano antes de la creación del universo físico que es el marco escénico del planeta que El Creador dispuso como "casa provisional" para los reciben la Revelación de completa de su realidad desde antes de nacer y hasta cuando el tiempo terrenal sea dado por terminado, ya sea en lo individual cuando cada quien rinde cuentas de su Llamamiento, y/o cuando el tiempo ya no sea necesario.

Joel 2: 28/32 28 »Después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda la humanidad. Sus hijos e hijas profetizarán, los ancianos tendrán sueños, y los jóvenes tendrán visiones. 29 En esos días también derramaré mi Espíritu incluso sobre los esclavos, tanto siervos como siervas. 30 Haré grandes señales en el cielo y en la tierra. Habrá sangre, fuego y columnas de humo. 31 El sol se oscurecerá y la luna se convertirá en sangre, antes de que venga ese día grande y terrible del juicio del SEÑOR. 32 Y todo el que confíe en el SEÑOR será salvo.[a] Habrá refugio en el monte Sion y en Jerusalén, como ha dicho el SEÑOR. Entre los sobrevivientes estarán los llamados por el SEÑOR. PDT.

La dignidad de los elegidos, de los llamados, obra como respuesta al porque del llamamiento, esto es al porque oyeron la Voz de Dios y fueron testigos de la Revelación que El Provee a cada uno y una segun sea su capacidad para soportalo, pero que en todos los casos tiene c omo principio, fijar el proposito para el que cada ser humano vino al mundo, como parte activa de la Familia de Dios decisión autodeterminada, que recibe el Honor de la Justicia De Dios en la Obra que realizó  Cristo Jesús. 

Romanos 9: 22/26 22 ¿Y qué si Dios, queriendo mostrar su ira y dar a conocer su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira que estaban preparados para destrucción? 23 ¿Y qué si, para dar a conocer las riquezas de su gloria, se las mostró a los vasos de misericordia que él de antemano preparó para esa gloria? 24 Esos somos nosotros, a quienes Dios llamó, no sólo de entre los judíos, sino también de entre los no judíos. 25 Como también se dice en Oseas: «Llamaré “pueblo mío” al que no era mi pueblo, Y llamaré “amada mía” a la que no era mi amada. 26 Y en el lugar donde se les dijo: “Ustedes no son mi pueblo”, Allí serán llamados “hijos del Dios viviente”.» RVC.
 
La humanidad fruto del rompimiento del Cordón de Vida en que eran los hijos de la familia, es el poder subterráneo que mantiene la lucha contra la familia de Dios, son la pusilánime fuerza de oscuridad que existe debido a las guanacias que les reditan las empresas sociales y religiosas, dedicadas por entero a la destrucción de todo lo que puede ser visto como proposito de Dios, enajenando la Dignidad de Dios asignando nombres como familia y matrimonio, hijos e hijas, que despistan la perversion.

1 de Juan 3: 1/10 Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos! Pero la gente de este mundo no reconoce que somos hijos de Dios, porque no lo conocen a él. 2 Queridos amigos, ya somos hijos de Dios, pero él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga; pero sí sabemos que seremos como él, porque lo veremos tal como él es. 3 Y todos los que tienen esta gran expectativa se mantendrán puros, así como él es puro.4 Todo el que peca viola la ley de Dios, porque todo pecado va en contra de la ley de Dios; 5 y ustedes saben que Jesús vino para quitar nuestros pecados, y en él no hay pecado. 

6 Todo el que siga viviendo en él no pecará; pero todo el que sigue pecando no lo conoce ni entiende quién es él. 7 Queridos hijos, no dejen que nadie los engañe acerca de lo siguiente: cuando una persona hace lo correcto, demuestra que es justa, así como Cristo es justo. 8 Sin embargo, cuando alguien sigue pecando, demuestra que pertenece al diablo, el cual peca desde el principio; pero el Hijo de Dios vino para destruir las obras del diablo. 9 Los que han nacido en la familia de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque la vida de Dios[a] está en ellos. Así que no pueden seguir pecando, porque son hijos de Dios. 10 Por lo tanto, podemos identificar quiénes son hijos de Dios y quiénes son hijos del diablo. Todo el que no se conduce con rectitud y no ama a los creyentes[b] no pertenece a Dios. NTV.

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