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Isaías 24: 1/6 Miren, el Señor ha decidido devastar y asolar la tierra; replegará su superficie, aventará a sus habitantes:2 a pueblo y sacerdotes, siervos y señores, siervas y señoras, comprador y vendedor, prestatario y prestamista, acreedor y deudor. 3 La tierra será devastada, será saqueada sin remedio, que así lo ha dicho el Señor. 4 Languidece y se agosta la tierra, el orbe se agosta y languidece, el cielo y la tierra se marchitan. 5 Sus habitantes profanan la tierra: violan las leyes, cambian las normas, quebrantan la alianza eterna. 6 Por eso, la maldición devora la tierra, son castigados los que habitan en ella. Por eso, se consumen los que habitan la tierra, sólo quedan unas pocas personas. BLPH.
... de cobertura total, de lado a lado del "estado desconocido" que la gente llama mundo; todos masivamente, todos por completo, excepto "unas pocas personas", todos los seres humanos nacen en la oscuridad del "síndrome de ausencia colectiva", la explicación al odio en que suceden las relaciones humanas, que les impide acercarse unos a otros sin malicia, acercarse por amor, por tanto nulos discapacitados invalidados insensibles desconocedores de las personas que son de su misma naturaleza.
Isaías 42; 1/8 Entonces se acercaron Johanán hijo de Carea y Azarías[a] hijo de Osaías, junto con los jefes militares y todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande, 2 y le dijeron al profeta Jeremías: ―Por favor, atiende nuestra súplica y ruega al Señor tu Dios por todos nosotros los que quedamos. Como podrás darte cuenta, antes éramos muchos, pero ahora quedamos solo unos cuantos. 3 Ruega para que el Señor tu Dios nos indique el camino que debemos seguir, y lo que debemos hacer.
4 Jeremías les respondió:
―Ya os he oído. Voy a rogar al Señor, a vuestro Dios, tal como me habéis pedido. Os comunicaré todo lo que el Señor me diga, y no os ocultaré absolutamente nada. 5 Ellos le dijeron a Jeremías:
―Que el Señor tu Dios sea un testigo fiel y verdadero contra nosotros si no actuamos conforme a todo lo que él nos ordene por medio de ti. 6 Sea o no de nuestro agrado, obedeceremos la voz del Señor nuestro Dios, a quien te enviamos a consultar. Así, al obedecer la voz del Señor nuestro Dios, nos irá bien. CST.
La pérdida de la vida, el Estatus Espiritual que define el Amor, es decir que define a Dios, lleva a efecto el plan de la muerte, el estatus espiritual del que es esclava la completa totalidad de los seres humanos, que nacen de eva la que fecundada por adán es la madre de todos los seres humanos, en cumplimiento de la Justicia Divina, que Absolutamente cambia Únicamente en la Justificación que es la redención del pecado, en la sangre de Cristo Jesús.
El estigma de muerte que pesa sobre cada uno de los que nacen en este mundo, es la certeza de la continuidad de la sentencia, después de que la muerte física suceda y sobrevenga muerte final que es la segunda muerte, aquel estigma en que la humanidad existe sobrellevando el síndrome de la ausencia colectiva, el modo como se manifiesta el odio, orgullosos que solo tolera a los se miden unos a otros y encuentran similitudes muy cercanas en las que se "miran a cierta distancia".
La cercanía, es decir el contraste con la ausencia del síndrome mortal de la insensibilidad humana al amor, es procesado mediante reglas sociales y religiosas, que siempre implican transacciones "comerciales" en las que hay contraprestaciones a cambio de los frívolos intrascendentes encuentros por contrato en todo especialmente en la duración, para que no haya reacciones, consecuencia del síndrome de la ausencia colectiva.
Romanos 12. 9/17 9 El amor debe ser sincero. Aborreced el mal; aferraos al bien. 10 Amaos los unos a los otros con amor fraternal, respetándoos y honrándoos mutuamente. 11 Nunca dejéis de ser diligentes; antes bien, servid al Señor con el fervor que da el Espíritu. 12 Alegraos en la esperanza, mostrad paciencia en el sufrimiento, perseverad en la oración. 13 Ayudad a los hermanos necesitados. Practicad la hospitalidad. 14 Bendecid a quienes os persigan; bendecid y no maldigáis. 15 Alegraos con los que están alegres; llorad con los que lloran. 16 Vivid en armonía los unos con los otros. No seáis arrogantes, sino haceos solidarios con los humildes.[a] No os creáis que sois los únicos que sabéis. 17 No paguéis a nadie mal por mal. Procurad hacer lo bueno delante de todos. CST.