Amos 5: 7/10 7 Ustedes, los que convierten el juicio en amargura y arrojan por el suelo la justicia, 8 busquen al Creador de las Pléyades y el Orión, al que convierte en luz las tinieblas y hace que el día se oscurezca como la noche; al que llama a las aguas del mar y las derrama sobre la faz de la tierra. ¡Su nombre es el Señor! 9 El Señor despoja de su fuerza al violento, y trae la ruina sobre sus baluartes. 10 Pero ustedes aborrecen a quienes los reprenden en las puertas de la ciudad; detestan a los que hablan con rectitud. RVC.
... toda injusticia es pecado, es la arbitraria iniquidad que identifica el egoísmo orgulloso antagonice de la Justicia, perfecto contraste entre el Amor que es Justicia ausente del pecado, y el odio que es injusticia presente en el pecado, forma y figura de los planes en que se conoce igualmente, el contraste entre la vida y la muerte, dado que, vida es la explicación en que la palabra Dios se conforma Personalmente y se revela en la perfección INfalible de Su Sagrado Carácter.
El Carácter consagrado Espiritualmente en la evidencia de sus Actos, Actos de los que la Suprema Satisfacción de Dios, es proveer Equilibrio en su Creación, creación que recibió cuidadosamente el objetivo a cumplir para causar la armonía del beneficio, nombrado como bendición en el caso de la especie humana, suprema de su creación, beneficio que responde a la identidad entre los creados y su creador, dando lugar a la formación del concepto familia, conforme a los criterios de Dios.
2 de Corintios 6: 14/15
14 Ustedes no son iguales a los que no tienen fe en Cristo. Entonces no se junten con ellos.[a] ¿Acaso hay algo en común entre la justicia y la injusticia? ¿Cómo puede estar la luz junto con la oscuridad? 15 ¿Es que puede haber un pacto entre Cristo y Satanás[b]? ¿Qué puede haber en común entre un creyente y alguien que no cree en Cristo? PDT.
La injusticia, el pecado en que toma forma el carácter egoísta, orgulloso, motorizado por el odio, es evidencia espiritual de la subterránea infiltración en las mentes-almas-, de las criaturas, para desviar la relevancia celestial a la que pertenecen por ser parte de la Genética Divina; causa en ellos el desprecio por si mismos, radicaliza en sus conciencias la certeza de que no valen "nada", y que su único proposito mientras existen es causar daño, tan grave como convertirse en el la pared de los grafitis caóticos.
violar, envilecer a los que les nacen, destruyendo su individual integridad, forzandolo a clonarse como genuinos engendros del infierno, a fuerza del ejemplo, socavan las irrenunciables capacidades de cada niño, niña, arrojando sobre ellos toda la basura, con la que les cobran los venenos que llaman comidas, generando tal odio en los niños, contra esos entes de miseria, que prefieren ser parte del acróstico de la muerte, antes que lo que parecían ser, pero que en efecto eran auténticos muertos vivientes.
Judas 1: 5/15 5 Aunque ustedes lo conocen todo perfectamente, quiero recordarles que si bien el Señor liberó al pueblo de la opresión egipcia, después aniquiló a los incrédulos. 6 Y a los ángeles que no supieron conservar su condición privilegiada y abandonaron la que era su mansión, los mantiene eternamente encadenados a las tinieblas en espera del gran día del juicio. 7 Y Sodoma y Gomorra, junto con las ciudades limítrofes entregadas como ellas a la lujuria y a la homosexualidad, sufrieron el castigo de un fuego perpetuo, sirviendo así de escarmiento a los demás.8 Pues, a pesar de todo, esos visionarios se comportan de modo semejante: profanan su cuerpo, rechazan la autoridad del Señor e injurian a los seres gloriosos. 9 Distinto fue el proceder del arcángel Miguel cuando disputaba al diablo el cuerpo de Moisés. Ni siquiera se atrevió a lanzarle una acusación injuriosa; simplemente dijo: “Que el Señor te reprenda”.
10 Estos, por el contrario, ultrajan lo que desconocen; y lo que conocen, a la manera instintiva de las bestias irracionales, no les sirve más que para la ruina. 11 ¡Ay de ellos! Han seguido las huellas de Caín, se entregaron por dinero al extravío de Balaán y sucumbieron en la rebelión de Coré.
12 ¡Ahí los tienen ustedes! Son los que contaminan sus reuniones fraternales banqueteando desvergonzadamente y campando a sus anchas. Son nubes sin agua arrastradas por el viento; árboles en otoño, pero sin fruto, definitivamente secos, arrancados de raíz. 13 Son olas de un mar embravecido, que arroja la espuma de sus propias desvergüenzas; estrellas fugaces, cuyo eterno destino es la tiniebla sin fondo. 14 A ellos se refería Enoc, el séptimo patriarca después de Adán, cuando profetizó: “Miren cómo viene el Señor con sus innumerables ángeles 15 para juzgar a todos y desenmascarar a los malvados por todas las acciones criminales que han cometido, para tapar la boca a los impíos que han hablado contra él con insolencia”. BLPH.