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Proverbios 14: 32/34 32 El perverso cae por su propia maldad, pero el justo encuentra refugio en su honestidad.[a] 33 El sabio piensa con inteligencia, pero el ignorante no sabe qué es eso. 34 La justicia hace grande a una nación, pero el pecado le causa vergüenza. PDT.
... almas. desconocidas por la especie humana, ignoradas en el poder de la "negación", el cimiento de de la teoría existencial en que nada que no sea físico, material en operación, operación que refiere la practica como el todo, así que lo que no cumpla con tales "valoraciones", no existe, generando la paradoja en que tales "formulaciones humanas", están ausentes; tal lo señalamos, de que sus afirmaciones provienen de sus mentes-almas-que no existen, porque no pueden ver, o pesar, o medir, excepto por lo que causan.
Experiencia activa, resultado de las acumulaciones de pensamientos, de la erupción de contradicciones, maquinadas por los espíritus-demonios- que no se ven, pero que su caos anárquico de actividad, de experiencia, tiene como exclusivo, único absoluto objetivo negar al Creador. El Invisible Poder en que lo meramente físico es por lo mejor descrito basura, que se amont9ona por miles de millones, obrando, dejando conocer como experiencia, la enormidad del daño, de la perversidad de las mentes-almas-.
El pecado como resumen de la actividad que cometen con el cuerpo los seres humanos, tiene como "motor", la preñez mental del alma, en que se debaten las criaturas, convertidas en el cenit del vicio, depravado, perverso que lleva a efecto la venganza imposible contra El Creador, hecha posible en las debilidad extrema de las criaturas, fallidas en cuanto a la integridad y dignidad, Infieles hasta la consumación de la edificación del infierno, ante la Sagrada Majestad, El Señorío del Creador.
Aúllan las mentes-almas-; "Dios no Es real no es físico, no se puede manosear, manipular, sobornar, violar, envilecer, hacerlo cómplice del infierno", entonces Dios no existe. formala en que la humanidad se perdió irremediablemente en el sopor de la incertidumbre sobre sus propios cuerpos, asediados en ocasiones, por las conciencias que les advierten, que los confrontan, acerca de la experiencia mundanal carnal y diabólica, que consideran simplemente la norma manera de comportarse los cuerpos.
Efesios 6: 12/13 12 Porque no estamos luchando contra enemigos de carne y hueso, sino contra las potencias invisibles que dominan en este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales del mal habitantes de un mundo supraterreno. 13 Por eso es preciso que empuñen las armas que Dios les proporciona, a fin de que puedan mantenerse firmes en el momento crítico y superar todas las dificultades sin ceder un palmo de terreno. BLPH. 15 Cristo es la imagen del Dios invisible, el primogénito de todo lo creado. 16 Dios ha creado en él todas las cosas: todo lo que existe en el cielo y en la tierra, lo visible y lo invisible, sean tronos, dominaciones, principados o potestades, todo lo ha creado Dios por Cristo y para Cristo. 15 Cristo es la imagen del Dios invisible, el primogénito de todo lo creado. 16 Dios ha creado en él todas las cosas: todo lo que existe en el cielo y en la tierra, lo visible y lo invisible, sean tronos, dominaciones, principados o potestades, todo lo ha creado Dios por Cristo y para Cristo.
17 Cristo existía antes que hubiera cosa alguna, y todo tiene en él su consistencia. 18 Él es también la cabeza del cuerpo que es la Iglesia; en él comienza todo; él es el primogénito de los que han de resucitar, teniendo así la primacía de todas las cosas. 19 Dios, en efecto, tuvo a bien hacer habitar en Cristo la plenitud 20 y por medio de él reconciliar consigo todos los seres: los que están en la tierra y los que están en el cielo, realizando así la paz mediante la muerte de Cristo en la cruz. 17 Cristo existía antes que hubiera cosa alguna, y todo tiene en él su consistencia. 18 Él es también la cabeza del cuerpo que es la Iglesia; en él comienza todo; él es el primogénito de los que han de resucitar, teniendo así la primacía de todas las cosas. 19 Dios, en efecto, tuvo a bien hacer habitar en Cristo la plenitud 20 y por medio de él reconciliar consigo todos los seres: los que están en la tierra y los que están en el cielo, realizando así la paz mediante la muerte de Cristo en la cruz. Colosenses 1: 15/20 BLPH.