! delirio ¡, ...
Daniel 4: 30/37 30 «¡Miren qué grande es Babilonia! Yo construí esta ciudad con mi poder. ¡La he hecho capital de mi reino para mostrar lo grande que soy!» 31 El rey no había terminado de hablar, cuando se oyó una voz desde el cielo diciendo: «¡Escucha lo que te va a suceder rey Nabucodonosor! Ya no tienes ningún poder sobre tu reino. 32 Te apartarán de los hombres. Vivirás con los animales, comerás pasto como el ganado y te mojarás con el rocío. Vivirás así durante siete años, hasta que te des cuenta de que el Dios altísimo es el único que gobierna los reinos de los hombres. Sólo Dios decide quién los gobierna». 33 Apenas terminó este mensaje, se cumplió todo lo que decía. Nabucodonosor fue alejado de la gente y empezó a comer pasto como el ganado. Su cuerpo se empapó con el rocío. Le creció el pelo hasta que parecía que tuviera plumas de águila, y las uñas le crecieron tanto que parecían las garras de un ave.
34 Cuando pasaron los siete años, yo, Nabucodonosor, miré hacia el cielo y recobré la razón. Alabé al Dios altísimo y bendije al que vive por siempre: Él es quien gobierna eternamente
y su reino seguirá de generación en generación. 35 Los habitantes de la tierra son insignificantes si se les compara con él. Hace siempre su voluntad, tanto entre los habitantes del cielo, como entre la gente de la tierra. Nadie puede estar en contra de su poder, ni preguntar por qué hace lo que hace. 36 En ese momento, Dios me sanó de mi locura. Me devolvió mi reino y mi honor; mi cuerpo volvió a ser normal; mis consejeros y los miembros de la corte volvieron a confiar en mí. Volví a ser el rey y me volví más rico y poderoso que antes. 37 Por eso, yo, Nabucodonosor, alabo, bendigo y doy gloria al Rey del cielo. Sus obras son justas y sus caminos rectos. Él es capaz de humillar a los arrogantes. PDT.
... locura, evidencia de la "genuina esquizofrenia espiritual", caos como su escenario, el reinado del egoísmo orgullosos que todo lo invade, que todo lo "llena. con sus individuales#, buscando que le den posición en el entorno del que cree y se siente el centro único, el fundamento para los que han caido en tal escenario, en tal aberración, expresa manifestación de lo pasivo, de lo que no crece, de lo que por estar muerto no madura, excepto lo que implica la descomposición de sus cuerpos.
Santiago 4: 1/8 ¿De dónde vienen las guerras y las peleas entre ustedes? ¿Acaso no vienen de sus pasiones, las cuales luchan dentro de ustedes mismos? 2 Si ustedes desean algo, y no lo obtienen, entonces matan. Si arden de envidia y no consiguen lo que desean, entonces discuten y luchan. Pero no obtienen lo que desean, porque no piden; 3 y cuando piden algo, no lo reciben porque lo piden con malas intenciones, para gastarlo en sus propios placeres. 4 ¡Ay, gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios?
Todo aquel que quiera ser amigo del mundo, se declara enemigo de Dios. 5 No crean que la Escritura dice en vano: «Ardientemente nos desea el Espíritu que él ha hecho habitar en nosotros.» 6 Pero la gracia que él nos da es mayor. Por eso dice: «Dios se opone a los soberbios, y da gracia a los humildes.» 7 Por lo tanto, sométanse a Dios; opongan resistencia al diablo, y él huirá de ustedes. 8 Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Límpiense las manos, pecadores! Y ustedes, los pusilánimes, ¡purifiquen su corazón! RVC.
La Humanidad enajenada-presa de la locura- se volvió, sed vuelve y se volverá, un solo ente, una sola entidad, una sola "visión", entendida como la invalides de solo poder verse a si mismo, pero distorcionadamente, como a oscuras, sin claridad real acerca de lo que realmente es, o son, pero completamente convencidos de ser; en lo que concierne a cada uno, "los únicos que merecen", ser dueños sin limitaciones de todo, de la gente, de las mansiones o tugurios, de los carruajes que tienen uno o dos, o hasta mil caballos de asistencia para desplazarse,
2 de Pedro 2: 12/17 12 Pero estos, como animales irracionales, nacidos como criaturas de instinto para ser capturados y destruidos[a], blasfemando de lo que ignoran, serán también destruidos con la destrucción de esas criaturas[b], 13 sufriendo el mal como pago de su iniquidad. Cuentan por deleite andar en placeres disolutos durante el día. Son manchas e inmundicias, deleitándose en sus engaños[c] mientras banquetean con ustedes. 14 Tienen los ojos llenos de adulterio y nunca cesan de pecar. Seducen a las almas inestables. Tienen un corazón ejercitado en la avaricia; son hijos de maldición. 15 Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, el hijo de Beor, quien amó el pago de la iniquidad, 16 pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profeta. 17 Estos son manantiales sin agua, bruma impulsada por una tormenta, para quienes está reservada la oscuridad de las tinieblas. NBLA.
Tal perturbación demencial, en la que se lleva a efecto la existencia de la naturaleza humana que se mueve de oriente a occidente, de norte a sur, en la superficie del mundo, obra con la certeza ególatra, orgullosa en lo minimo de las carpas en que pernoctan y claro en el resto del mundo de que hay demasiados intrusos en " su propiedad", y que por la tanto hay que maquinar como hacerlos desaparecer, anticipando el prefecto martirio del infierno, la aterradora soledad esquizofrénica.
Extasis, concentración de actividad en la mente-alma. que produce severas alteraciones, en lo físico, lo material, distorsionando la creada armonía de los cuerpos, el delirio que se exterioriza como resultado del desorden subterráneo, discurren los espíritus de los ángeles caídos, los demonios cumpliendo sus condenas eternas, muy bien ganadas, pues trataron de ocupar el lugar del Creador, trataron de caotizar el Entorno Infinito del Dios su Autor, arrinconándolo, en el mas minino "espacio", para que no se notara.
1 de Corintios 2: 11/16 11 Porque ¿quién de entre los hombres puede saber las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así mismo, nadie conoce las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que entendamos lo que Dios nos ha dado, 13 de lo cual también hablamos, pero no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, que explican las cosas espirituales con términos espirituales. 14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son una locura; y tampoco las puede entender, porque tienen que discernirse espiritualmente. 15 En cambio, el hombre espiritual juzga todas las cosas, pero él no está sujeto al juicio de nadie. 16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿O quién podrá instruirlo? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo. RVC.